A menos que seas un clavado del vino, lo más probable es que no recuerdes la etiqueta exacta de una botella que bebiste hace tiempo. Lo que sí suele quedarse en la memoria es el momento: la conversación, la comida, las risas o esa pausa cuando levantas la copa y te das un momento para disfrutar. Al final, el vino no solo se trata de tecnicismos, notas de cata o regiones; se trata de lo que provoca. Y justo sobre esa idea gira la marca de vino Ramón Bilbao con su nueva campaña ‘Hechos para sentir’. Una invitación a hacer una pausa en medio del ritmo frenético de todos los días y disfrutar el vino desde la emoción y los cinco sentidos para reconectar con lo esencial: el presente y las personas que hacen memorables esos momentos.

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Ramón Bilbao, un referente del vino español
La bodega Ramón Bilbao fue fundada en 1924 por Ramón Bilbao Murga en Haro, en el corazón de La Rioja, y hoy es una de las marcas de vino premium español más prestigiosas y con mayor presencia internacional. A lo largo de su historia se ha distinguido por modernizar el estilo tradicional riojano, priorizando la fruta sobre la madera, además de ser pionera en la viticultura de altura y en la exploración de terruños singulares. Sus vinos suelen destacar por su carácter frutal, equilibrio y frescura, junto con un espíritu constante por buscar nuevos horizontes. Por eso resulta interesante que una marca española con más de 100 años perfeccionando el vino ahora proponga hablar menos de tecnicismos y más de emociones, compartir buenos momentos y disfrutarlos con calma.

Los vinos de Ramón Bilbao para disfrutar con todos los sentidos
Pero hablemos de esos vinos que nos invitan a sentir. A diferencia de los riojas extremadamente clásicos, que pueden ser muy pesados en madera, Ramón Bilbao apuesta por un estilo frutal, equilibrado, fresco y moderno, sin renunciar a la excelencia que caracteriza a su región y con la facilidad de disfrutarlos en cualquier momento. Entre sus etiquetas principales está el Ramón Bilbao Crianza, su buque insignia, un Tempranillo muy equilibrado con notas de fruta negra y un toque sutil de regaliz y vainilla. El Ramón Bilbao Reserva es más complejo, con mayor tiempo en barrica y botella, combinando fruta roja y negra con especias dulces y matices herbales, ideal para quienes buscan profundidad y carácter. Por su parte, el Ramón Bilbao Gran Reserva, originario de Rioja Alta, presenta fruta madura como moras y ciruelas, con un toque de cereza y hierbas aromáticas como romero.


Sentir el vino, más allá de beberlo
También destacan el Ramón Bilbao Edición Limitada, de color rojo rubí, con sabores a ciruela y frutos negros acompañados de matices de madera y hierbas; y el Ramón Bilbao Mirto, intenso, con notas de ciruela, cereza negra y especias como vainilla y pimienta. ‘La curiosidad ha sido nuestro motor durante más de un siglo. Exploramos cada terruño con la convicción de que la excelencia no se explica: se experimenta. Nuestro compromiso es garantizar la máxima expresión de la uva y lograr vinos equilibrados, suaves y con una huella sensorial única. Pero lo más importante es que cada botella invite a detenerse y sentir’, nos explicó Rodolfo Bastidas, Enólogo y Director Técnico de Ramón Bilbao. Así, la marca propone un gesto simple pero poderoso: abrir una botella como un acto consciente, observar el color, percibir los aromas, sentir la textura, saborear sin prisa y, sobre todo, conectar con el momento y las personas que hacen memorables esos instantes.


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