Sillas clásicas mexicanas que deberías tener en tu casa por puro orgullo de lo ‘Hecho en México’

Las sillas son, probablemente, uno de los elementos más importantes del mobiliario en el hogar. Más que una simple decoración, también representan identidad y estilo. En México existen diseños que han enamorado a los amantes del interiorismo por su originalidad y funcionalidad. Entre los más populares están la silla Acapulco y la silla Miguelito, inmortalizada en el trabajo de Luis Barragán. Descubre cuáles son las sillas clásicas de México que puedes tener en tu casa si buscas un estilo más clásico.

silla tradicional mexicana
Las sillas tradicionales mexicanas tienen un diseño único y funcional. Foto: @casaluisbarragan
silla de palma
Foto: @casaluisbarragan

Silla Acapulco 

Comenzamos este listado con la silla Acapulco, una de las sillas clásicas de México. Este modelo surgió en Acapulco durante la época dorada de los años 50 y 60. Su diseño es distintivo: una estructura de hierro o acero pintado con forma de óvalo, entretejida con tiras de vinil o PVC en colores llamativos. Se apoya sobre pequeñas patas de metal o varilla que la elevan ligeramente del suelo. Es muy utilizada en terrazas, hoteles y casas de playa, pues destaca especialmente en espacios al aire libre.

silla de hierro tejida
La silla Acapulco surgió en la época de los 50 y 60. Foto: Cortesía

Silla Miguelito 

La silla Miguelito es otra de las sillas tradicionales mexicanas que hoy en día muchos amantes del diseño de interiores desean tener en casa. Fue concebida por el arquitecto jalisciense Luis Barragán para su casa-estudio en la Ciudad de México, actualmente reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este mueble destaca por su estructura de madera como base y un asiento reclinable de cuero, que combina funcionalidad con un diseño sobrio y elegante.

silla de cuero tradicional mexicana
La silla Miguelito fue diseñada por Luis Barragán para su casa-estudio en la CDMX. Foto: @casaluisbarragan

Silla de Palma 

La silla de palma es uno de los muebles más antiguos y representativos de las artesanías mexicanas. Su origen se remonta a la época prehispánica, cuando los pueblos indígenas utilizaban fibras naturales como palma, ixtle, tule y carrizo para elaborar petates, canastos, tapetes y asientos. Con la llegada de los españoles, estas técnicas se fusionaron con nuevas estructuras de madera, dando lugar a sillas con respaldo y patas más definidas. La silla de palma fue común en casas rurales, haciendas y mercados, y hoy en día se ha convertido en un ícono del diseño tradicional mexicano.

silla tejida a mano
La silla de palma tiene su origen en la época prehispánica. Foto: Cortesía

Silla Mano 

Finalmente, la silla Mano es otra de las sillas clásicas de México, es una pieza de arte moderno. La hizo el artista Pedro Friedeberg en los años 60 como una obra escultórica que se adaptó como mobiliario. La pieza representa una mano gigante abierta: el asiento se encuentra en la palma y el respaldo en los dedos. Está hecha con madera tallada y, en muchos casos, pintada en tonos dorados. Actualmente se exhibe en galerías y museos, aunque también se encuentra en hoteles boutique de lujo.

silla en forma de mano pintada en color dorado
La silla mano es una obra de arte de Pedro Friedeberg. Foto: @pedrofriedeberg

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