Calles empedradas sin turistas, casonas coloniales con jardines privados escondidos detrás de puertas de madera del siglo XVIII. Restaurantes dentro de haciendas donde comes rodeado de bugambilias mientras una fuente barroca suena de fondo. Así es San Ángel, un pueblo colonial desde el siglo XVI que después se convirtió en zona aristocrática durante el Virreinato. Mismo que actualmente preserva su arquitectura colonial.

Hoy en día es una colonia caminable –puedes recorrerla completa en una hora– con tres plazas coloniales. Sus calles cortas empedradas con banquetas anchas arboladas permiten disfrutar de un mini descanso sin salir de la ciudad. Entre semana, San Ángel se vuelve un pueblo tranquilo perfecto para caminar sin prisa, entrar a galerías de arte vacías, sentarte en bancas de plaza a ver pasar nada, y comer en restaurantes dentro de casonas coloniales. Muchas con jardines donde la única compañía son las bugambilias moradas cayendo sobre la mesa. Y el silencio interrumpido solo por el tintineo de copas de vino.

Mientras que la Roma ha perdido casi por completo su esencia, San Ángel aún te transporta hacia otro tiempo. Aquí te compartimos algunos de los restaurantes que puedes visitar por la zona.

San Ángel Inn– Cocina mexicana dentro de una hacienda del siglo XVII
Convertida en restaurante desde 1963, uno de los restaurantes más icónicos de CDMX y el lugar donde generaciones de familias han celebrado bodas, cumpleaños y comidas dominicales durante más de 60 años. El edificio conserva su patio central con fuente barroca, arcos de cantera rosa, paredes coloniales de dos metros de grosor, y jardines con bugambilias moradas y jacarandas que florecen en primavera. La cocina es mexicana tradicional con toques contemporáneos: sopa azteca con tiras de tortilla crujiente y aguacate, chiles en nogada durante temporada que valen cada peso, mole poblano oscuro servido sobre pechuga de pollo, filete San Ángel Inn y más. Los fines de semana la reserva es obligatoria.

Magda– Del campo al plato en edificio del siglo XVIII
Un de cocina silvestre en edificio que fue parte de la huerta del Ex Convento del Carmen en el siglo XVIII, inspirado en el Río Magdalena que regaba los huertos de olivos y frutales del convento durante el Virreinato. El concepto es ‘del campo al plato’ con ingredientes frescos de temporada. El edificio tiene jardín interior con árboles frutales donde puedes comer rodeado de naturaleza dentro de muros coloniales. La cocina es silvestre, productos de temporada preparados con técnicas modernas pero respetando sabores originales.

Le Petit Lola– Panadería francesa y brunch en Calle Amargura
Una panadería, café y brunch en Calle Amargura 14 que rescata platillos de Le Petit Cluny, La Trattoria della Casa Nuova y L’encanto De Lola –tres restaurantes legendarios de San Ángel que cerraron y cuyas recetas más queridas ahora viven aquí–. La especialidad es desayunos todo el día: cazuela de huevos Petit Cluny, waffles con crema batida y frambuesas, lasaña casera, rol de canela gigante, croissants y baguettes recién horneadas en casa, pizza Napolitana cuadrada, tortas atípicas y malteadas espectaculares.

Saks– Comida saludable en casona antigua con música cubana
Fundado en 1985 en su sucursal original. La sucursal de San Ángel está en Plaza San Jacinto 9, dentro de una casona antigua con techos altos, dos pisos, vitral en el techo, y terraza donde los fines de semana. El menú incluye especialidades como Trío Salmón, Carpaccio de Pulpo, Rollitos de Bresaola, Queso Provoleta, Vacío, Medallón de Filete en Costra, Pollo a la Campesina, Hojandre de Camembert, Pulpo a las Brasas, Berenjena del Medio Oriente, chilaquiles, mixiote de pollo.

