Pueblos para comer increíble cerca de Mazatlán (que nos recuerdan que no todo es aguachile y música de banda)

Cuando pensamos en Mazatlán, inmediatamente nos vienen a la cabeza las imágenes de la playa, con la música de banda sonando con toda su fiesta y estruendo, los aguachiles y los tacos gobernador. Y aunque claro que todo eso es parte importante de la esencia del destino, este también tiene un lado más local y cotidiano. Después de disfrutar del mar, la música y los mariscos más frescos, puedes escaparte a descubrir estos pueblos cerca de Mazatlán, a 40 minutos o menos del centro. Son más rurales, pero con un encanto auténtico y muy local. Y sí: también te decimos dónde comer cuando vayas.

fachada de casa colonial
La Noria es un pueblo a solo 30 minutos de Mazatlán. Foto: Cortesía
close up de una mesa mexicana con comida en platos de barro
Foto: Cortesía

La Noria: auténtica cocina y artesanía Sinaloense

A solo 35 minutos en coche desde Mazatlán, La Noria es un pueblo mucho menos famoso, pero que se ha ido ganando su renombre gracias a su exquisita gastronomía y sus artesanías de cuero y madera. Destaca por su casas coloniales con fachadas de colores, sus talleres de talabartería y sus muebles artesanales. Con más de 400 años de historia, se trata de un destino lleno de tradición, mucha de la cual se conserva y transmite a través de la cocina. 

vista aérea de La Noria, Sinaloa con casas de colores y techos de teja
La Noria. Foto: Cortesía

A la entrada del pueblo se encuentra El Sazón de la Abuela Tina, donde la cocina casera se sirve en loza de barro, envuelta en el aroma de la leña y mesas grandes de madera. Prueba la sopa de ombligo, la pepena y los burros prietos. Por su parte, El Aureliano de la Noria se encuentra en una antigua finca frente a la plazuela principal, con vistas panorámicas del pueblo. La propuesta también gira alrededor de la cocina campirana, con platos sobresalientes como el chilorio, la machaca y el agua de piznate, una bebida refrescante a base de maíz, piloncillo y agua.

Fachada amarilla con un árbol y un caballo en El Aureliano de La Noria
El Aureliano de La Noria. Foto: Tripadvisor

El Quelite: queso fresco y murales

A solo 40 minutos en coche desde Mazatlán, El Quelite ha sido reconocido como Pueblo Señorial por su relevancia histórica y cultural. La localidad mantiene un fuerte carácter rural, y se especializa en la producción de quesos —el más famoso es el queso fresco, que acompaña muchos platos locales y que puedes llevarte de regreso a casa—. Con su arquitectura colonial, calles empedradas y murales, se respira un ambiente cultural que se expresa a través del arte y la cocina. También es un lugar con mucho encanto natural, e incluso se pueden dar paseos a caballo para conocer sus rincones más mágicos desde otra perspectiva.

calle en el quelite, sinaloa con árbolesy casas coloridas con techo de teja
El Quelite. Foto: Cortesía

Para comer, El Mesón de los Laureanos es toda una institución, y uno de los restaurantes con más tradición para comer auténtica cocina sinaloense. Aquí se sirven las ‘recetas de las abuelas’, preparadas con ingredientes locales y un sazón casero perfeccionado con los años. Prueba la lengua en salsa ranchera, la birria de borrego y las carnitas de rancho. De postre, las nieves de rancho y los dulces regionales como la cajeta horneada, los jamoncillos, los caricos y las cocadas son ideales para disfrutar mientras recorres el pueblo.

restaurante tradicional mexicano con mesas de madera y manteles de colores
Foto: El Mesón de los Laureanos

Villa Unión: hogar del restaurante de mariscos más famoso de Mazatlán

A menos de media hora de Mazatlán —y a solo 10 minutos del aeropuerto—, Villa Unión es un pueblo muy pequeño pero de gran relevancia histórica. Aunque no se trata de un pueblo costero, se encuentra a orillas del río Presidio, y la actividad económica más importante es la pesca. Además, si la comida es uno de tus principales motores para viajar, tienes que saber que aquí se encuentra el restaurante El Cuchupetas, que se ha convertido en un referente gastronómico del estado. El lugar no es nada pretencioso, pero la comida atrae a los foodies de distintos rincones del mundo. La propuesta gira alrededor de los mariscos, con platos como gigantes para compartir como los camarones a la Cuchupetas, los callos de hacha, el pescado zarandeado y los ostiones. 

vista aérea de la iglesia de villa unión, Sinaloa
Villa Unión. Foto: Cortesía
close up ostiones con salsas y quesos
Ostiones El Cuchupetas. Foto: Cortesía

Te puede interesar: Mazatlán está lleno de lugares deliciosos para comer pero estos son los seis imperdibles.

¡Viajen, disfruten y compartan!