Turquía tiene 22 lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; 20 de ellos son sitios culturales y 2 son sitios mixtos del Patrimonio Cultural y Natural. A esta última categoría entra Hierápolis-Pamukkale, un sitio turístico muy famoso por sus terrazas de travertino de aguas termales y por los restos arqueológicos romanos. En este mismo lugar se encuentra la Piscina de Cleopatra, donde, según la tradición, se bañaba la última reina del Antiguo Egipto. Lo más sorprendente es que este lugar sigue abierto al público y los visitantes pueden nadar en ella.


La Piscina de Cleopatra se encuentra en Hierápolis, una antigua ciudad grecorromana
La Piscina de Cleopatra, también conocida como Antique Pool, es una alberca natural de aguas termales ubicada en Hierápolis, Turquía. Esta antigua ciudad grecorromana fundada en el siglo II a.C conserva importantes vestigios arqueológicos, entre ellos el Teatro Romano de Hierápolis, una extensa necrópolis y antiguos baños romanos. El sitio se localiza en la provincia de Denizli, en Anatolia Occidental, junto a Pamukkale, cuyo nombre significa ‘castillo de algodón’, famoso por sus cascadas petrificadas de carbonato de calcio llenas de aguas termales.


La Piscina de Cleopatra en Turquía esconde columnas romanas bajo el agua
La Piscina de Cleopatra en Turquía tiene varias columnas romanas sumergidas en el agua. En la antigüedad, Hierápolis fue una importante ciudad balneario romana construida alrededor de aguas termales medicinales. Según la tradición local, un terremoto derribó parte de los templos romanos, provocando que algunas columnas cayeran dentro de la piscina. Estas estructuras permanecen sumergidas hasta el día de hoy y pueden observarse a través del agua cristalina. Lo sorprendente es que tiene aproximadamente más de 2,000 años de antigüedad y están muy bien conservadas.

Así es como puedes nadar en la antigua Piscina de Cleopatra
A pesar de que es un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, la Piscina de Cleopatra está abierta al público y los visitantes pueden nadar en ella. La alberca se alimenta de manantiales de aguas termales que mantienen una temperatura de 35 y 38 °C durante todo el año. Estas aguas son ricas en minerales como calcio, sulfatos y dióxido de carbono, con propiedades relajantes y curativas, muy famosas en Turquía. El acceso a la piscina tiene un costo aproximado de entre 6 y 13 euros, sin embargo, existe un boleto de 30 euros que incluye la entrada a las Terrazas de Pamukkale, las ruinas de Hierápolis y el Museo arqueológico. Se recomienda llevar traje de baño, toalla y sandalias.

