Este fin de semana puedes ir a comer tlacoyos y barbacoa a este Pueblo Mágico con laguna y aguas termales cerca de la CDMX

Pocas recetas han sobrevivido al paso de los siglos como el tlacoyo. Mucho antes de que existieran los tacos al pastor, las quesabirrias o incluso los chilaquiles, este antojito de maíz ya alimentaba a los pueblos mesoamericanos con una fórmula tan sencilla como brillante: masa, un relleno y un comal. Es como la versión mexicana de las empanadas.Y si hay un lugar donde saben prepararlo bien es en Chignahuapan. Un Pueblo Mágico de la Sierra Norte de Puebla, a solo dos horas y media de la CDMX, que cada año le dedica un festival entero. En esta edición, el Festival del Tlacoyo será el próximo 19 de julio cuando cocineras tradicionales se reunirán para celebrar este emblemático antojito. Sigue leyendo para conocer todo sobre el festival y por qué es el pretexto perfecto para una escapada gastronómica este fin de semana.

Cocinera tradicional en el Festival del Tlacoyo en Chignahuapan
Cocinera tradicional en el Festival del Tlacoyo en Chignahuapan. Foto: Secretaría de Turismo Puebla
Cocineras tradicionales preparando tlacoyos en Chignahuapan
Cocineras tradicionales preparando tlacoyos en Chignahuapan. Foto: Cortesía Carlos Kaigen

¿Cómo es el Festival del Tlacoyo en Chignahuapan?

El Festival del Tlacoyo en Chignahuapan no es una feria aislada, sino el gran arranque de las Fiestas Patronales en honor a Santiago Apóstol, que este año se celebran del 18 al 26 de julio y llenan de vida al Pueblo Mágico. La primera gran cita gastronómica de las celebraciones será precisamente el Festival del Tlacoyo, el domingo 19 de julio, un día después de la coronación de la reina y el baile inaugural. A partir de las 10:00 a.m., el Zócalo de Chignahuapan, frente a la Parroquia de Santiago Apóstol, se llena de cocineras tradicionales que preparan tlacoyos hechos a mano. Aquí se elaboran con maíces criollos, principalmente blanco y azul, nixtamalizados para obtener una masa de gran sabor. Podrás probar tlacoyos de distintos rellenos. Los más tradicionales son de frijol, requesón, haba y alberjón, una leguminosa similar al chícharo, pero de sabor más intenso. Después de pasar por el comal, se sirven con nopales, cebolla, queso fresco y una gran variedad de salsas artesanales. Lo mejor es que prácticamente todos los ingredientes provienen de la región, desde el maíz y las habas hasta el queso fresco de los ranchos locales.

Parroquia de Santiago Apóstol en Chignahuapan, Puebla
El Festival del Tlacoyo se celebra afuera de la Parroquia de Santiago Apóstol. Foto: Cortesía Eleni Mavrandoni
Festival del Tlacoyo en Chignahuapan
Festival del Tlacoyo en Chignahuapan. Foto: Cortesía Marcos Castillo

Más razones para ir a Chignahuapan este fin de semana

Si decides extender la escapada, las fiestas patronales continúan durante toda la semana con una expo artesanal, conciertos en vivo, presentaciones culturales y una cartelera que este año incluye presentaciones de Banda Tierra Sagrada, Aarón y su Grupo Ilusión, Grupo Jalado y una Noche de Garibaldi con mariachis, entre otras actividades. El cierre llegará el domingo 26 de julio con el tradicional Festival de la Barbacoa de Hoyo y el Pulque, otra de las grandes joyas gastronómicas de Chignahuapan. Lo mejor es que todas las actividades son de entrada libre. Y ya que estás por allá, aprovecha para probar el pan de higo, los cuernitos y los licores artesanales elaborados con frutas de la región, además de llevarte alguna pieza de barro rojo o una cobija de lana tejida, dos de las artesanías más representativas del Pueblo Mágico.

Festival de la Barbacoa de Hoyo y el Pulque en Chignahuapan
Fiestas Patronales en Chignahuapan este fin de semana. Foto: Secretaría de Turismo Puebla
Pan de higo de Chignahuapan
Pan de higo de Chignahuapan. Foto: Secretaría de Turismo Puebla

Qué visitar en el corazón de Chignahuapan

Vale mucho la pena aprovechar el viaje para descubrir la magia de Chignahuapan, empezando por su emblemático Quiosco Mudéjar, el símbolo más fotografiado del pueblo. Construido totalmente de madera en 1871, destaca por su estilo de inspiración árabe y sus colores vivos. A unos pasos está la Parroquia de Santiago Apóstol, cuya fachada de barroco indígena está cubierta de relieves con frutas y plantas, además de un elegante reloj fabricado en la vecina ciudad de Zacatlán. Muy cerca también se encuentra la Basílica de la Inmaculada Concepción que resguarda una enorme escultura de la Virgen María tallada en madera de cedro de más de 12 metros de altura, considerada una de las más grandes bajo techo en Latinoamérica.

Quiosco Mudéjar de Chignahuapan
Hermoso quiosco Mudéjar de Chignahuapan. Foto: Cortesía Feer BS
Taller de esferas en Chignahuapan
Visita un Taller de esferas en Chignahuapan. Foto: Cortesía

Aguas termales y una laguna en este pueblo a 2.5 horas de la CDMX

Y como Chignahuapan también es famoso por sus esferas navideñas de vidrio soplado, necesitas visitar alguno de sus talleres familiares, como el emblemático Castillo de la Esfera, donde puedes ver a los artesanos trabajar y comprar decoraciones durante todo el año. Si prefieres la naturaleza, puedes recorrer la Laguna de Almoloya, pasear en lancha o visitar la Cascada Salto de Quetzalapan, ideal para hacer senderismo, cruzar puentes colgantes o lanzarte de la tirolesa. Para cerrar la escapada, nada mejor que relajarte en las Aguas Termales de Chignahuapan, con piscinas de aguas sulfurosas, jacuzzis y spa. Así que, los tlacoyos son el pretexto perfecto para visitar este Pueblo Mágico, pero basta pasar un fin de semana aquí para descubrir que su encanto va mucho más allá de su cocina.

Laguna de Almoloya en Chignahuapan
Laguna de Almoloya, el atractivo natural de Chignahuapan. Foto: Cortesía
Aguas Termales de Chignahuapan
Aguas Termales de Chignahuapan. Foto: Secretaría de Turismo Puebla