En la Colonia Cuauhtémoc de la CDMX, a unas cuadras de Reforma, hay un pequeño rincón que combina dos experiencias japonesas auténticas en menos de 300 metros: un spa con ceremonias ancestrales para reconectarte contigo y un restaurante de cocina tradicional japonesa estilo Kaiseki. Los dos están en la misma calle –Río Pánuco–, y el plan completo es el mejor antídoto contra el estrés citadino que existe en la capital sin necesidad de moverte demasiado. Te metes a un baño termal japonés, asistes a una ceremonia con cuencos sonoros, sales relajado y cruzas a la barra del sushi para cerrar el día con un omakase. Tres horas y media de plan, cero traslados largos.

El oasis japonés en plena colonia Roma
En Río Pánuco 166 está Ryo Kan, un hotel boutique y spa que se describe a sí mismo como ‘un oasis japonés en el centro de la ciudad’. Su menú de ceremonias está pensado para gente que necesita bajarle al cortisol y reconectarse. Las opciones individuales son: la Ceremonia de Cacao –con cacao ceremonial y meditación–, la Ceremonia de Agradecimiento –con intención y reflexión–, el Concierto de Cuencos Sonoros –con vibración terapéutica–, la Ceremonia del Té ‘El hilo rojo que nos une’ –que existe en versión individual y pareja– y la Meditación con Gong. Cada experiencia tiene una intención específica enfocada en relajación, equilibrio energético y reseteo emocional

Un spa inspirado en Kioto
Más allá de las ceremonias, lo más buscado de Ryo Kan es su Onsen –el baño termal japonés tradicional con aguas calientes–, que se puede contratar individual o en pareja como parte del paquete romántico Zen Escape. También hay experiencias como el Day Spa, el Refresh Spa, el Relax y el Self Love –paquete enfocado en autocuidado–. Los ‘day pass’ funcionan bien: el Sunrise Renewal para mañanas, el Lunch Express para escapadas de medio día y el Sunset Relax para tardes. También ofrecen experiencias grupales como Japanese Onsen Party, Japanese Sleepover y Despedida de Soltera, perfectas para celebrar entre amigas con estética nipona pura.

El restaurante de sushi idéntico a los de Japón
Después de salir flotando del spa, a solo unas cuadras –caminando 3 minutos hacia el sur por la misma calle Río Pánuco–, está Koryori Nada. Ubicado en Río Pánuco 128, en un espacio pequeño, discreto y muy acogedor. El chef ejecutivo es Kiyoharu Hasegawa, un cocinero japonés con amplia experiencia en cocina tradicional estilo Kaiseki –el formato más refinado de la gastronomía nipona, basado en estaciones del año, presentación impecable y armonía de sabores. Su barra enorme te permite ver al chef trabajar mientras te explica cada platillo, ideal para pedir el omakase con sushi –donde el chef elige los tiempos– o platillos a la carta acompañados de su selección de sakes para maridar.

Cómo hacer el plan completo
El plan ideal es reservar primero la ceremonia o experiencia de spa en Ryo Kan, por su sitio oficial ryokan.mx y, dependiendo del tiempo, hacer reservación en paralelo en Koryori Nada. Sugerencia: arranca tu ceremonia o masaje a mediodía o por la tarde, sal relajado y reserva en Nada para cenar. Así llegas con el cuerpo blando y la mente despejada. Toda la zona es perfectamente caminable, segura y bien iluminada. Es de los planes más cuidadosos contigo, ya te permite relajarte en plena ciudad: cuerpo descansado, paladar feliz y mente en otra frecuencia.
