Enchiladas mineras y panecito rico en un pueblito mágico chiquito a 38 minutos de Pachuca

A 38 minutos de Pachuca, justo en plena montaña hidalguense, está Mineral del Chico. Se trata de un Pueblo Mágico que sigue siendo de los más subestimados del país. En su pasado minero llegó a tener hasta 300 minas de plata, y de esa herencia nació toda una gastronomía local que mezcla los antojitos mexicanos clásicos con la influencia inglesa que dejaron los mineros cornish que llegaron al estado a inicios del siglo XIX. Hoy el pueblo es pequeñito –cabe en cuatro calles–, pero sus restaurantes, cafés y negocios familiares te invitan a estar comiendo todo el día sin moverte demasiado. Y todo a una hora corta desde Pachuca, lo que lo vuelve la escapada ideal de fin de semana.

Calles del pueblo mágico mineral del chico
Mineral del chico es un Pueblo Mágico de Hidalgo famoso por sus enchiladas mineras. Foto: Cortesía
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Las enchiladas y antojitos del centro

Frente al kiosco principal hay dos o tres restaurantes que sirven enchiladas mineras, sopa de hongos en temporada y barbacoa los domingos, y todos valen la pena para empezar bien el plan. Las enchiladas mineras llegaron de la tradición que comparten con Real del Monte, a solo 15 minutos: tortillas de maíz bañadas en chile guajillo, rellenas de pollo o queso, coronadas con papas y zanahorias cocidas, queso fresco rallado y crema. En el Mercado Municipal la estrella son las quesadillas gigantes de unos 35 centímetros, que se preparan con pollo, picadillo, queso, flor de calabaza, huitlacoche y, en temporada de lluvias, con hongos silvestres recolectados en los bosques de la región.

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La herencia minera inglesa y los pastes

El paste es prácticamente el símbolo gastronómico del estado y aunque Real del Monte se lleva la fama, en Mineral del Chico también hay puestos y panaderías que los hacen muy bien. La receta original consistía en una empanada de pan rellena de papa y picadillo de carne de res, cruda al envolverse para conservarse caliente durante toda la jornada de trabajo. La trencita de pan que tienen a un costado servía para sujetarlos al comerlos, ya que los mineros no podían lavarse las manos durante el día. Hoy existen variedades con miles de rellenos –mole con pollo, queso con rajas, piña, manzana–, pero el de papa con picadillo sigue siendo el favorito.

Vista aérea de mineral del chico
Se trata de un pueblo pequeño que se recorre en un solo día a pie. Foto: Cortesía

La tachuela, los cafés y los negocios locales

Si vas a Mineral del Chico tienes que probar la tachuela, una bebida tradicional minera única del pueblo: una mezcla de hierbas silvestres, frutas y licor que se sirve en caballito tapado con una galleta María encima, que originalmente los mineros usaban para mitigar el frío y el hambre durante sus jornadas en las minas. Para acompañar comida o pasar la tarde, El Tapanco es la apuesta segura: ofrecen pan recién horneado, pizzas y una variedad de tés artesanales muy buenos para los días fríos. Y por todo el centro encuentras tiendas pequeñas que venden licores de fruta artesanales, mermeladas locales, vinos de mora y zarzamora, helados artesanales y dulces típicos para llevar.

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La trucha y cómo llegar a Mineral del Chico

Para cerrar con broche de oro, vale la pena salir un poquito del centro hacia El Cedral, un comedor a orillas del bosque que sirve trucha arcoíris fresca, criada en sus propios estanques de agua de manantial. La piden al ajo, empapelada con hierbas, frita o al estilo del chef, y los platos rondan los $250 a $350 pesos. Desde la CDMX son aproximadamente 2 horas a 2 horas y media para llegar por la autopista México-Pachuca, así que perfectamente se puede hacer ida y vuelta en un día o quedarse un fin de semana en alguna de las cabañas que rodean el pueblo.

Casas típicas de mineral del chico en hidalgo
Foto: Cortesía