A tan solo 50 minutos del centro de Toluca, existe un pueblo que es reconocido por ser la capital de la flor en México. Su nombre es Villa Guerrero y es una pequeña comunidad al sur del Estado de México donde abundan los cultivos de gerberas, rosas y claveles, principalmente. Hoy en día, la floricultura es la actividad económica más importante de la región generando miles de empleos. Date una escapada de la CDMX para conocer este lugar y comprar flores para decorar tu casa.


Villa Guerrero: la capital de la flor en México
Villa Guerrero es un pueblo y municipio reconocido por ser la capital de la flor en México. Muchas personas no lo saben, pero en este lugar también conocido como la ‘Tierra de la Flor’ se cultiva el 70% de las flores del país. Al igual que Atlixco, la floricultura es la principal fuente de economía, pues se estima que ha generado empleos a cientos de familias quienes trabajan principalmente en los invernaderos cultivándolas o vendiéndolas en un puesto desde hace más de 90 años.

En Villa Guerrero se cultivan gerberas, rosas y claveles
La floricultura en Villa Guerrero comenzó entre 1930 y 1960 cuando un grupo de inmigrantes japoneses introdujeron nuevas técnicas de cultivo invernadero. Con estas prácticas que han sido pasadas de generación en generación el pueblito se hizo de su fama, considerado hoy en día uno de los mejores sitios para comprar flores y plantas. Ahí están los campos de cultivo y la Central de Abastos de Flores donde encontrarás gerberas, claveles, rosas, girasoles, tulipanes y mucho más. De hecho, de aquí es donde se abastece el Mercado de Jamaica en la CDMX.

Cómo llegar a Villa Guerrero desde la CDMX
Villa Guerrero se ubica a 50 minutos de Toluca de Lerdo y 30 minutos de Ixtapan de la Sal. Si vienes de la CDMX, está a aproximadamente a dos horas, puedes llegar en auto privado o a través del Tren Insurgente que tiene paradas en Vasco de Quiroga, Observatorio y Santa Fe y que llegan al centro de Toluca. Ya ahí puedes tomar un taxi o tomar algún colectivo. Durante tu visita aprovecha para conocer su pequeño centro con su quiosco en el centro y la parroquia al costado. Y prueba su comida típica como el mole rojo, los tamales de ceniza y los chiles rellenos.

