Además de los templos virreinales, los sitios prehispánicos y los lugares impregnados de historia, las leyendas son parte del patrimonio cultural de muchas ciudades y pueblitos en nuestro país. Estas historias, transmitidas de generación en generación de manera oral, dotan de identidad y tradición distintos rincones incluso en las ciudades más grandes. Estos son algunos callejones alrededor en México cuyos nombres recuerdan leyendas fascinantes. Son perfectos para recorrerlos con calma, e intentar evocar los eventos y personajes inmortalizados en ellos.


Callejón del Beso: Guanajuato
Sin duda, el Callejón del Beso en el centro de Guanajuato es uno de los más famosos de México. La leyenda inmortalizada en este pasadizo estrecho y serpenteante recuerda la historia de un amor prohibido. Carmen, hija de un hombre importante pero celoso, se enamoró de Carlos, un humilde minero, pero su padre se oponía tajantemente a su relación, y le prohibió a Carmen salir a encontrarse con Carlos. Sin embargo, la ventana de ella se encontraba sobre un callejón muy estrecho, de apenas 69 centímetros de ancho, así que Carlos se propuso ahorrar el dinero suficiente para comprar la casa de enfrente, cuyo balcón abría directamente hacia el de Carmen. Eventualmente lo logró, y pudo reunirse en secreto con su amada para platicar todas las noches e incluso besarla sin necesidad de que ella saliera de su casa.

Desafortunadamente, esta leyenda no tiene un final feliz, pues el padre de Carmen escuchó los murmullos de los amantes, y entró al cuarto de ella para descubrirlos en el balcón. Enfurecido, clavó una daga en el corazón de su hija, matándola al instante y frente a la mirada horrorizada de don Carlos. A pesar de esta trágica historia, el Callejón del Beso atrae a parejas viajeras que recorren este estrecho pasadizo como lo hicieron los amantes de la leyenda

Callejón del Aguacate: CDMX
Si alguna vez has paseado por Coyoacán, seguramente te habrás encontrado con sus callejones serpenteantes y empedrados. El más famoso es el Callejón del Aguacate, cuyas leyendas de terror se han convertido en una atracción para los amantes de las emociones fuertes. Ubicado en el barrio de Santa Catarina, los edificios coloniales que se alinean a lo largo de este estrecho callejón dotan al espacio de un ambiente nostálgico y misterioso. El Callejón del Aguacate es escenario de muchas leyendas, pero la más famosa es la de un ex militar que, en un arranque de locura, arremetió contra un pequeño niño, colgándolo de un árbol de aguacate.

Hoy en día, el Callejón del Aguacate es una zona residencial en el sur de la Ciudad de México. Sin embargo, la leyenda sigue atrayendo a los curiosos, quienes aseguran que por las noches se escuchan gritos y lamentos, e incluso que han sido testigos de apariciones de un niño y un soldado que aún pasean por este estrecho pasadizo. De hecho, hay versiones de la leyenda que incluso indican que el nicho donde se encuentra un pequeño altar dedicado a la Virgen María fue mandado colocar por el militar, en un intento de expiar sus culpas.

Callejón del Diamante: Xalapa
Detrás de la Catedral de Xalapa, se encuentra uno de los rincones más tradicionales de la capital jarocha. Se trata del Callejón del Diamante, cuyo nombre deriva de una leyenda sobre un matrimonio que vivía en una antigua casona sobre esta calle. Un día, mientras él estaba de viaje, la esposa tuvo un encuentro con un amigo de su marido, quitándose del dedo un anillo con un diamante negro que él le había regalado. Cuando el caballero regresó de viaje, visitó a su amigo, y encontró en su casa esta joya. Al volver a casa, besó la mano de su mujer para comprobar que ella no lo llevaba puesto, confirmando así la infidelidad. En un ataque de ira, cobró venganza y el anillo de diamante se convirtió en un referente en la memoria popular.

Hoy por hoy, este es uno de los callejones más tradicionales de la ciudad. Más allá de la leyenda, se caracteriza por sus murales, cafeterías, librerías y tiendas de artesanías. Vale la pena visitarlo para conocer el espíritu bohemio de la ciudad, y de paso, conseguir algún souvenir para llevar de regreso a casa.

Callejón del Muerto: Puebla
A las afueras del Centro Histórico de Puebla, se encuentra el barrio de Analco, hogar del Callejón del Muerto —que oficialmente se conoce como la calle 12 Sur—. Cuenta la leyenda que una madrugada de 1785, don Anastasio Priego salió a buscar a una partera para atender a su esposa. En el camino, un asaltante le cerró el paso, pero don Anastasio era bueno con la espada, e hirió de muerte al criminal. Se dice que el alma del ladrón vagó en pena por las noches, buscando la absolución, hasta que por fin, años después, un sacerdote pudo confesarlo para liberar su espíritu. Hoy en día, este callejón es escenario de paseos nocturnos y callejoneadas. Además, todos los domingos se celebra el tianguis de Analco, una de las tradiciones más antiguas de la ciudad.

