El pueblo de Guanajuato con pocos habitantes, música, ruinas mineras y olor a lavanda

Hay lugares donde no hace falta imaginar cómo era México hace cien años: todavía quedan las ruinas para verlo con tus propios ojos. Eso es lo que ofrece Mineral de Pozos, uno de los pueblos fantasma más fascinantes de México. Su historia está marcada por la bonanza minera y décadas de abandono, pero también por una segunda vida de la mano del arte, la cultura y el turismo. Hoy tiene pocos habitantes, pero muchos atractivos, entre ellos su tradición en la elaboración de instrumentos musicales de origen prehispánico. Está en el municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato, a unos 45 minutos de San Miguel de Allende, una hora de Querétaro y dos horas de Guanajuato capital. Un pueblo que, por todo lo que conserva y lo que ha vuelto a construir, sigue sorprendiendo.

Vista panorámica aérea de Mineral de Pozos
Uno de los pueblos ‘fantasma’ más fascinantes de México. Foto: Cortesía Esdelval
Vista aérea de los hornos mineros coloniales en Mineral de Pozos, Guanajuato
Hornos mineros coloniales en Mineral de Pozos, Guanajuato. Foto: Cortesía Esdelval

De pueblo minero a pueblo fantasma: la historia de Mineral de Pozos

Mineral de Pozos comenzó a construirse por los españoles a mediados del siglo XVI, pues formaba parte de la llamada ‘Ruta de la Plata’. Sin embargo, fue durante el Porfiriato cuando se descubrieron importantes yacimientos de oro, plata, cobre y zinc, lo que impulsó la explotación minera a finales del siglo XIX y principios del XX. En su época de mayor esplendor llegó a tener más de 50 mil habitantes y un desarrollo que incluía tiendas de raya, escuelas, teatros, bancos y una arquitectura sofisticada para la época. Pero la bonanza no duró para siempre. La Revolución Mexicana, inundaciones en las minas y la caída del precio internacional de los minerales hicieron que la actividad dejara de ser rentable. La población se redujo drásticamente a unos cuantos cientos de personas y quedaron atrás casonas desiertas, templos inconclusos y ruinas mineras.

Ruinas de los edificios en Mineral de Pozos, Guanajuato
Ruinas de los edificios en Mineral de Pozos. Foto: Cortesía Javrob
Ruinas de una antigua mina en Mineral de Pozos, Guanajuato
Ruinas de una antigua mina. Foto: Cortesía Rubi Rodriguez
Vagones de tren abandonados en Mineral de Pozos
Vagones de tren abandonados. Foto: Mineral de Pozos, Guanajuato

¿Qué hacer en Mineral de Pozos? Recorre sus antiguas minas

Hoy, visitar Mineral de Pozos es encontrarse con la historia de su pasado minero prácticamente en cada esquina. Una de sus postales más famosas es la Ex Hacienda de Santa Brígida, reconocida por sus tres antiguos hornos de fundición en forma piramidal, construidos por los jesuitas en el siglo XIX. También está la Mina Cinco Señores, un extenso complejo minero en ruinas donde todavía se pueden ver antiguos tiros, plazas de beneficio, murallas de piedra y túneles, ideal para recorrer y tomar fotografías. Y si quieres conocer cómo era trabajar bajo tierra, las minas San Rafael y San Luis están acondicionadas para ofrecer descensos guiados por antiguos tiros y galerías subterráneas. Y no dejes de visitar la Antigua Escuela Modelo, un centro de aprendizaje con métodos de educación franceses donde estudiaban los hijos de los trabajadores.

Antigua Escuela Modelo de Mineral de Pozos, Guanajuato
Antigua Escuela Modelo de Mineral. Foto: Cortesía Juanjo Menta
Vista panorámica de la Mina Cinco Señores en Mineral de Pozos Guanajuato
Mina Cinco Señores. Foto: Rubi Rodriguez

Recorre sus calles, templos y campos de lavanda

El pueblo también tiene mucho encanto y se disfruta caminando por sus calles empedradas, entre antiguas casonas donde alguna vez vivieron mineros y empresarios. En el recorrido puedes visitar el Templo de San Pedro Apóstol, la parroquia principal, reconocida por su gran cúpula roja y sus fachadas de piedra rosa. También está el Templo del Señor de los Trabajos, una construcción que quedó inconclusa tras el declive del pueblo y que conserva un encanto particular porque nunca tuvo techo. La Plaza Zaragoza y el Jardín Juárez son el corazón social de Mineral de Pozos, rodeados de galerías de arte, tiendas de artesanías y restaurantes instalados en antiguas casonas restauradas. Y hay una sorpresa más: también puedes encontrar campos de lavanda, como los del Rancho de Lavanda, que entre junio y agosto se llenan de tonos morados y ofrecen recorridos para conocer el proceso de elaboración de aceites y productos cosméticos.

Coloridas casas coloniales en Mineral de Pozos
Coloridas casas coloniales en Mineral de Pozos. Foto: Arlette Lopez
Camino a la parroquia de San Pedro Apóstol en Mineral de Pozos
Camino a la parroquia de San Pedro Apóstol. Foto: Mineral de Pozos, Guanajuato
Jardín central en Mineral de Pozos, Guanajuato
Jardín central de Mineral de Pozos. Foto: Cortesía Arlette Lopez

El secreto de Mineral de Pozos: la fabricación de instrumentos prehispánicos

Algo que pocos saben de Mineral de Pozos es que desde hace unas cuatro décadas se ha consolidado como un importante centro de fabricación de instrumentos musicales prehispánicos y autóctonos, como parte de un movimiento de rescate cultural. Aquí se elaboran teponaztlis, huehuetls, flautas y ocarinas de barro, sonajas, palos de lluvia y omichicahuaztlis, instrumentos de raspadura hechos de hueso o madera. En el pueblo hay talleres como La Casa del Venado Azul o el Camino de Piedra, fundados por artesanos locales. Incluso, en mayo de este año se celebró la segunda edición del Festival de la Nueva Música Prehispánica. Es una faceta poco conocida de Mineral de Pozos, pero justamente una de las que hacen que este pueblo tenga mucho más que descubrir. Si vas a Guanajuato, vale la pena desviarte para conocerlo.

Taller de instrumentos musicales prehispánicos en Mineral de Pozos
Mineral de Pozos y su tradición en la fabricación de instrumentos prehispánicos. Foto: invertour.com.mx
Instrumentos musicales prehispánicos en Mineral de Pozos
Instrumentos musicales prehispánicos. Foto: guanajuato.mx
Casa del Venado Azul en Mineral de Pozos
Casa del Venado Azul, taller de instrumentos musicales prehispánicos. Foto: Barna Tanko