Ser adulto en la CDMX a veces puede ser estresante. Entre el tráfico, las prisas, los precios cada vez más caros y las responsabilidades que se acumulan, casi parece que solo hay tiempo para cumplir con la lista eterna de pendientes. Pero frenar no debería ser un lujo, y ser felices con las cosas chiquitas no debería ser algo exclusivo de la infancia. Berrinche es un rinconcito de helados de yogurt en la Condesa que ofrece un refugio, pero sobre, que nos anima a ceder al antojo y consentirnos sin culpas ni complicaciones. Y es que aquí cada detalle se cuida para ser feliz con mucho sabor, ingredientes de calidad y cero drama.


Dos sabores, mil opciones
En Berrinche, la idea es que la experiencia sea personalizada, pero fácil. Para simplificar el proceso de toma de decisiones, solo hay dos sabores de helado de yogurt: carbón activado — el sello de la casa— y un sabor de temporada que cambia cada tantas semanas —ahora mismo es de coco y la temporada pasada fue de mango—. Además, tampoco es obligatorio elegir, pues puedes pedirlos combinados. El precio —$120 MXN— incluye un spready dos toppings, pero puedes agregar más por $20 MXN cada uno. Vale la pena mencionar que los miércoles hay 2×1, y tienen tarjetas de lealtad.


Ahora, donde los indecisos sí van a sufrir —aunque no demasiado— es con los toppings. Los spreads son de distintos sabores, desde los clásicos de chocolate-avellana y matcha, hasta otros menos comunes como el de chai. Por otro lado, para los crumbles —de chocolate, canela, frutos rojos, etc.— colaboran con una pastelería especializada en postres keto y libres de gluten, lo cual ayuda a que cerca del 80% de los toppings se hagan en casa y desde cero. Como todo se hace con ingredientes reales, todo sabe a lo que tiene que saber. También tienen tejas de almendra, almendras cubiertas de matcha, obleas de chocolate y fruta fresca.

Más antojo, menos culpa
Aquí es donde Berrinche gana, porque aquí se cuida cada detalle con la intención de honrar el antojo. Aunque Berrinche no pretende ‘marketear’ sus helados de yogurt como un postre fit, sí son muy cuidadosos con que el antojo sea lo menos dañino posible. Cada helado contiene 22 gramos de proteína, y la barra de toppings se divide en dos: los ‘normales’ —que también se preparan en casa con ingredientes cuidadosamente seleccionados— y los keto y gluten-free. El costo no es diferenciado. Puedes elegir lo que se te antoje de cualquier lado de la barra, y está incluido en el precio del helado.


Pato: la estrella de Berrinche
¿Se puede hablar de Berrinche sin hablar de Pato? Quizá, pero no es tan divertido. Pato es un golden retriever que pasa muchas de sus tardes afuera de Berrinche, comiendo helado de yogurt y saludando a los clientes —perros y humanos— que pasan por el local. Pato es la mascota de los dueños del lugar, una pareja joven que diseñó este espacio con cuidado y cariño, y que muchas veces está presente para revisar que todo esté en orden. Pero Pato no es solo un detalle curioso: es la personificación del espíritu de Berrinche. Entusiasta, alegre, juguetón y siempre listo para dar y recibir cariño sin necesidad de hacer aspavientos.

