Hoy en día es todo un reto encontrar playas limpias, de agua cristalina y, sobre todo, donde no tengas a otra persona casi encima. Con el sobreturismo, ir a la playa ya no es como antes: hay muchísimos beach clubs y cientos de actividades que, a veces, terminan por alejarse de esa idea de simplemente descansar. Sin embargo, hace poco vacacioné en la costa oaxaqueña y descubrí una playa casi solitaria: La Ventanilla. Te cuento cómo llegar y por qué es tan especial si buscas unas vacaciones para desconectarte y descansar de verdad.


La Ventanilla: la playa oaxaqueña donde las vacaciones sí son vacaciones
La Ventanilla es una playa de la costa oaxaqueña, ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, muy cerca del Pueblo Mágico de Mazunte, a unos 15 minutos en auto. Si vienes desde Puerto Escondido, tendrás que manejar alrededor de una hora. Lo bonito de esta playa es su tranquilidad y que está rodeada de naturaleza, entre lagunas y manglares que forman parte de su ecosistema. Al llegar, te darás cuenta de que aquí todo es muy local, y eso es precisamente parte de su encanto.

La playa oaxaqueña donde paseas por manglares y liberar tortugas
Quizá uno de los aspectos que más destacan de La Ventanilla es su tranquilidad, la conservación de su entorno y la poca presencia de visitantes. Una de las mejores formas de conocerla es hacer un recorrido en lancha por el manglar, acompañado de guías locales. Durante el trayecto puedes ver cocodrilos en su hábitat natural, además de iguanas y distintas especies de aves. También puedes conocer el proyecto de conservación de tortugas, en el que participa la comunidad para proteger y liberar a esta especie marina. Y si lo tuyo es simplemente descansar, puedes caminar por la playa, tomar fotografías, disfrutar del paisaje y quedarte a ver el atardecer. Eso sí, no es recomendable nadar, ya que la corriente del mar puede ser fuerte.


Después de disfrutar la playa La Ventanilla, prueba sus pescados y mariscos
Ya descubriste que Playa La Ventanilla es un oasis de relajación, sin tantos turistas, enormes resorts ni bares sobre la costa. Ahora sí, toca hablar de su gastronomía. En esta playa oaxaqueña encontrarás un par de restaurantes donde puedes disfrutar pescados y mariscos frescos. Prueba el pescado a la talla, los camarones al ajillo o al mojo de ajo, el ceviche, el aguachile y los tacos de pescado.
