En la Riviera Nayarit, entre montañas verdes y vegetación tropical, hay un pueblito pesquero que muchos mexicanos ni siquiera saben que existe. Se llama Los Ayala y pertenece al municipio de Compostela. Está pegado a Rincón de Guayabitos pero es más chico, más íntimo y con muchísima menos gente. Su playa de un kilómetro de largo tiene arena dorada, aguas turquesa y prácticamente cero oleaje, gracias a la bahía protegida por las montañas. Es de esas playas donde puedes flotar horas sin batalla. Es ideal para viajeros que huyen de resorts todo incluido, ambiente de fiesta y vida nocturna joven. Se llega en una hora en coche desde el aeropuerto de Puerto Vallarta. Todo el pueblo se camina en menos de 15 minutos.

La playa sin olas y las playas hermanas
La playa principal de Los Ayala es una bahía cerrada con aguas cristalinas y oleaje mínimo. Puedes nadar, flotar, remar y hacer paddleboard sin peligro. Es una de las favoritas de familias con niños chiquitos. Frente al mar hay palapas con sombra y renta de sillas. Pero lo más increíble está a los lados: la famosa Playa del Beso, también conocida como Playa Frideras, se llega caminando por la orilla cuando baja la marea o en lancha. Es una pequeña caleta escondida entre formaciones rocosas, ideal para parejas por su ambiente íntimo. También está la Playa Tortuga, donde las tortugas marinas eligen anidar cada año. Y desde Los Ayala salen lanchas hacia la Isla del Coral para hacer snorkel entre arrecifes y peces multicolores.

El Paseo del Beso y otras actividades
El atractivo con nombre más romántico es el Paseo del Beso, un sendero de aproximadamente 15 minutos entre la vegetación tropical que conecta la playa principal con Playa Frideras. La leyenda dice que las parejas que lo caminan de la mano fortalecen su relación, y no es raro ver a locales pidiendo matrimonio en las rocas al final del sendero. En la plaza principal del pueblo hay un kiosco rodeado de pinturas de artistas locales que exhiben sus obras al aire libre. También hay un mirador panorámico con vista a toda la bahía. Las actividades acuáticas incluyen kayak, paddleboard, paseos en lancha a las islas del Coral y del Cangrejo, snorkel y pesca deportiva. La mejor temporada para visitar es entre diciembre y marzo, cuando el clima está seco y hay avistamiento de ballenas jorobadas.

Ambiente y hospedaje
Los Ayala tiene el ambiente que estás buscando si te cansaste del ruido. No hay resorts todo incluido. No hay antros. No hay ambiente de fiesta joven. Lo que hay son bungalows familiares, pequeños hoteles boutique y casas de renta vacacional. Los precios de hospedaje son notablemente más accesibles que en Sayulita o Punta Mita. Opciones recomendadas: Santa Martha Bungalows a pie de playa, con restaurante propio y ambiente íntimo. Villas de la Roca con vistas panorámicas. El pueblo se llena de residentes canadienses y estadounidenses entre noviembre y abril, quienes llegan buscando la misma tranquilidad y calidad de vida que tú. Fuera de esa temporada, prácticamente lo tienes para ti solo.

La cocina Marina Nayarita
La gastronomía de Los Ayala gira alrededor del pescado zarandeado, receta emblemática de toda la costa nayarita. Se prepara con marinado de chiles secos, cítricos y especias, y se cocina entero a la parrilla hasta quedar dorado y jugoso. Se sirve con tortillas de maíz calientitas, salsas caseras, arroz y ensalada de nopales. Los tacos de pescado capeado con salsa de chipotle y limón son parte del ritual diario. También son famosos los cocteles de camarón con salsa de tomate, cebolla morada, aguacate y galletas saladas, así como los ceviches de sierra o pargo preparados al momento. Para acompañar, cerveza fría con Clamato o micheladas cubanas. De postre, cocada casera o plátanos rellenos con crema. Todos los platillos se sirven en palapas frente al mar y los precios son notablemente más accesibles que en Puerto Vallarta o Sayulita.

