Las vacaciones de verano están llegando a su fin y el regreso a clases ya se siente cada vez más cerca, —snif—. Pero antes de volver a los uniformes, las tareas y las mañanas con prisas, todavía queda tiempo para hacer una última escapada familiar. A solo hora y media de la CDMX hay un lugar donde el plan es olvidarse un rato de las pantallas y hacer actividades fuera de la rutina. Se trata de Hacienda Panoaya, en el Estado de México, un espacio rodeado de naturaleza en las faldas de los volcanes donde toda la familia puede divertirse con más de 20 actividades. Sigue leyendo para descubrir cuáles son y anímate a regalarles un día diferente antes de volver a la ‘normalidad’.


Una escapada en familia a un lugar histórico y divertido
La Hacienda Panoaya está ubicada en Amecameca, a los pies de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl. Y aunque hoy es un parque ecoturístico también tiene un importante valor histórico para México. Aquí vivió Sor Juana Inés de la Cruz, desde los tres hasta los ocho años de edad. Y es que la hacienda pertenecía a su abuelo materno, Pedro Ramírez de Santillana, quien la arrendaba para labores agrícolas. Se dice que fue aquí donde la pequeña Juana tuvo acceso a la biblioteca, aprendió a leer de forma autodidacta y comenzó su fascinación por el conocimiento y la literatura. Incluso, si recuerdas el antiguo billete de $200 pesos, ahí aparecía el edificio principal de la hacienda. Hoy, entre sus tantos atractivos, se encuentra el Museo Sor Juana Inés de la Cruz, donde se exhiben objetos, pinturas, muebles de la época colonial y reproducciones de manuscritos que ilustran cómo era la vida cotidiana en el siglo XVII y la trayectoria de la poetisa.

Laberinto, paseo en lancha y tirolesa: lo que puedes hacer en Hacienda Panoaya
Ahora que ya sabes que Hacienda Panoaya guarda un pedacito de la historia de México, viene la parte divertida: todo lo que puedes hacer durante tu visita. Puedes empezar con un paseo en tractor para recorrer el lugar y conocer sus distintas secciones. Uno de sus mayores atractivos es el Laberinto Inglés, un enorme enredo de arbustos de más de 5,000 metros cuadrados donde niños y adultos pueden adentrarse en busca de la salida. También hay un lago artificial donde pueden disfrutar un paseo en lancha y alimentar a los patos, y justo a un lado está la tirolesa de 12 metros de altura que cruza sobre el lago. Para recorrer el parque también hay una gran ciclopista y no necesitas llevar tu propia bicicleta porque ahí mismo te la prestan. Los más pequeños pueden divertirse en una pista de triciclos, una zona de inflables y brincolines, además de una fiesta de espuma. Eso sí, lleva un cambio de ropa porque seguramente no querrán salir de ahí.


Y todavía hay más: lobos, lémures, capibaras y hasta una jirafa
El lugar también cuenta con una alberca semiolímpica de 1.25 metros de profundidad, así que no olvides el traje de baño. También hay un pequeño zoológico donde puedes ver y alimentar a venados, dromedarios y animales de granja, además de conocer a Coco, una jirafa. En la zona de ‘Bebés acariciables’ los niños pueden cargar y acariciar patitos, cuyos, conejitos y pollitos. También está la Tierra de Lobos, donde pueden conocer felinos, capibaras y lobos; de hecho, es el único parque del país donde es posible convivir con una jauría de lobos. A esto se suman el aviario, con más de 300 periquitos australianos que puedes alimentar con la mano, además de guacamayas, un tucán y faisanes, y el Lemurario, donde conocerás a estos curiosos animales originarios de Madagascar. Y hay espacios educativos como el Museo de los Volcanes, con un simulador de erupción, el Museo del Ajolote y hasta un taller de plantas medicinales donde puedes aprender a preparar una pomada con plantas que podrías tener en casa. Y para los más grandes está la Arquería Panoaya, donde pueden poner a prueba su puntería.



Precios, horarios y todo lo que debes saber para visitar Hacienda Panoaya
Para cuando les dé hambre, el parque cuenta con un área de picnic donde pueden llevar su propia comida e incluso hacer una carne asada. Si prefieren olvidarse de cocinar, está el Castillo de los Venados, un restaurante con buffet diario. Y si un día no es suficiente para conocer todo, también pueden quedarse a dormir: hay un área para acampar con baños y regaderas, además del Hotel Spa Hacienda Panoaya, con habitaciones con vista a los volcanes, chimenea y suites con tina. El acceso a Hacienda Panoaya se maneja en tres paquetes: el Plata cuesta $299 por persona, el Oro $355 y el Todo $675, y cada uno suma distintas experiencias y actividades. Y ojo porque los niños que hayan obtenido un promedio mayor a 9 pueden recibir gratis el Paquete Oro al presentar su certificado de calificaciones; la promoción es válida hasta el 30 de agosto. La hacienda abre de martes a domingo, de 10:00 a 17:00 horas. Así que todavía hay tiempo para cerrar las vacaciones con un día divertido en familia.
Dirección: Carretera Federal México-Cuautla Km. 58 Panoaya, Amecameca, Edomex.


