No gasto tanto, salgo de mini vacaciones muy cerca de la CDMX a este lugar con jacuzzi en la habitación y vistas al lago

Se acerca la recta final del año, y he descubierto que la mejor manera de hacer que cada segundo de esta temporada cuente, es recibirla con energía y gratitud. Esta vez, no se trata de escapar, sino de detenerse un momento a contemplar dónde estamos parados, qué viene y qué dejamos atrás. A solo dos horas de la CDMX, Valle de Bravo es un destino popular en cualquier época del año, pero este Pueblo Mágico envuelto entre las montañas y rodeado el gran Lago de Avándaro es particularmente encantador en otoño. Mi spot favorito para consentirte —a veces a solas, a veces con mi persona favorita— es el Hotel Santa Rosa, especialmente en sus habitaciones con jacuzzi con vistas al lago. 

jacuzzi con vista a un lago
Foto: Hotel Sant Rosa
habitación de hotel moderna con muebles de madera
Foto: Hotel Sant Rosa

Las habitaciones con hidromasaje y vistas panorámicas

Es importante mencionar que el Hotel Santa Rosa no se encuentra directamente en la orilla del gran cuerpo de agua. Sin embargo, sí ofrece vistas directas al lago desde la alberca, el restaurante y muchas de sus habitaciones. Las que no miran hacia el lago, abren sus ventanales hacia las montañas, con un ambiente igual de sereno. En mi opinión, la joya de la corona son las habitaciones Deluxe con jacuzzi, pues en lugar de la típica tina en el baño, aquí tienes un jacuzzi con hidromasaje directamente frente a la ventana, con vistas al lago. Esta habitación es ideal para ir a solas, en pareja o con tu mejor amiga, pues tienen una cama king size o dos camas matrimoniales.

habitación de hotel con jazucci y vistas a la montaña
Foto: Hotel Sant Rosa
habitación con dos camas y jacuzzi
Foto: Hotel Santa Ros

Pasear por la mañana, ver el atardecer desde la alberca

Mi plan ideal de otoño es desayunar en un restaurante acogedor con vistas panorámicas, pasar la mañana paseando por el pueblo de Valle de Bravo, y regresar al hotel por la tarde para ver el atardecer desde la alberca o el jacuzzi. El restaurante del hotel tiene una atmósfera acogedora y una terraza con vistas al lago. Se encuentra a un costado de la alberca, y es el sitio ideal para disfrutar de un desayuno mexicano antes de salir a dar la vuelta. Hay un par de razones por las que prefiero ‘pueblear’ por la mañana y esperar a la tarde para usar la alberca. La primera es aprovechar las horas de apertura de los museos y la iglesia en el pueblo, y la segunda, que el Hotel Santa Rosa es un hotel familiar, de modo que por las mañanas prefiero dejar a las infancias jugar a sus anchas en el agua.

terraza rústica con vista al lago de avándaro
Foto: Hotel Sant Rosa
jacuzzi con vistas panorámicas
Foto: Hotel Sant Rosa

El Hotel Santa Rosa se encuentra a las afueras del pueblo, pero el centro se encuentra a solo diez minutos en coche. Vale la pena iniciar el recorrido en el Museo de Arte Popular de Valle de Bravo, donde se exhiben piezas provenientes de los talleres de grandes maestros de distintos rincones del país. A continuación, visitar la parroquia de San Francisco de Asís, en el Jardín Central. El edificio data de finales del siglo XIX, pero conserva una torre del siglo XVI y una colección de esculturas del siglo XVII. En octubre se celebran las fiestas patronales, así que el templo está aún más lleno de vida. Finalmente, puedes pasar al Mercado Municipal a comer algo o comprar alguna artesanía para llevar a casa.

centro de Valle de Bravo
Centro de Valle de Bravo. Foto: Cortesía
Museo de Arte Popular de Valle de Bravo
Museo de Arte Popular de Valle de Bravo. Foto: roamer.rat