Todos ubican Cuernavaca y seguramente han ido más de una vez, pero pocos conocen Jiutepec, y eso que está a solo 15 minutos de la capital morelense y es un pueblo precioso. Mientras que Cuernavaca tiene un ambiente más cosmopolita, Jiutepec conserva su identidad de pueblo originario y ejidal, con una historia y un encanto propios, además de un montón de joyas arquitectónicas e históricas por conocer y espacios naturales para disfrutar. Está a solo dos horas de la CDMX y, si todavía no lo conoces, aquí te contamos por qué vale la pena darte una vuelta por este pueblito.


Las joyas históricas que puedes visitar en Jiutepec
Jiutepec está lleno de joyas históricas, pues durante la Conquista quedó integrado al Marquesado del Valle de Oaxaca, el territorio que pertenecía a Hernán Cortés. Gracias a la abundancia de agua y sus suelos fértiles, la zona se convirtió en un punto clave para la producción de caña de azúcar. De aquella época quedan varios sitios que puedes visitar, como el Exconvento y la Iglesia de Santiago Apóstol, construidos en el siglo XVI, que conservan un atrio histórico y un retablo barroco en su interior. Otra parada obligada es la Exhacienda de Cortés, una de las antiguas haciendas azucareras de la región, fundada en el siglo XVI y que hoy funciona como hotel boutique, rodeado de acueductos, muros de mampostería colonial y jardines exuberantes. También está la Exhacienda de San Gaspar, donde aún se conservan ruinas coloniales y una chimenea histórica, integradas actualmente a un campo de golf y un desarrollo residencial.



Dónde refrescarte en Jiutepec: conoce el Parque Ejidal Las Fuentes
Después de darte un buen ‘chapuzón’ en la historia de Jiutepec, ¿qué tal ahora uno en sus lagunas y áreas verdes? Y es que este pueblito tiene un espacio precioso para disfrutar de la naturaleza: el Parque Ejidal Las Fuentes, conocido localmente como el balneario ejidal. Es un parque enorme con pozas y albercas alimentadas por corrientes y manantiales, donde puedes nadar y refrescarte para hacerle frente al clima cálido de la zona. También cuenta con amplias áreas verdes arboladas, zonas de pasto y espacios con mesas y palapas, perfectos para disfrutar un día de campo. Además, dentro y alrededor del parque puedes encontrar antojitos típicos morelenses, como cecina con crema y queso, tortitas de tzompantle y nieves artesanales.


Dónde hospedarse en Jiutepec: conoce la Ex Hacienda Santa Cecilia
Si durante tu visita a Jiutepec te gustaría quedarte a pasar la noche, una opción muy interesante es la Ex Hacienda Santa Cecilia. Aunque parece una de esas antiguas haciendas azucareras que datan de la época colonial, guarda un detalle que la hace diferente: fue construida en la década de 1970, con un diseño inspirado en las fincas del siglo XIX. Al recorrerla, es fácil sentir que viajaste al pasado, entre sus pasillos porticados, amplios patios centrales, muros de mampostería y detalles rústicos que recrean la atmósfera de las haciendas históricas mexicanas. Uno de sus rincones más representativos es la capilla consagrada, diseñada con respeto por el arte sacro tradicional y que hoy es muy solicitada para ceremonias. Funciona como un hotel boutique que combina ese estilo colonial con comodidades modernas, como el restaurante La Troje, enfocado en cocina mexicana, albercas, jacuzzis y spa.


Finca Villa Leona, un jardín para desayunar entre pavorreales y áreas verdes
Y si buscas un lugar lindo para comer en Jiutepec, hay varios jardines que vale la pena conocer, como la Finca Villa Leona. Es un espacio muy pintoresco con un concepto de restaurante campestre, ideal para desayunar o disfrutar una comida tranquila rodeado de áreas verdes. Puedes encontrar pavorreales caminando por el jardín, gallinas de Guinea con sus crías, juegos para los niños y hasta caballitos para montar. Su menú se enfoca en la cocina tradicional mexicana, con antojitos, cortes de carne, parrilladas y desayunos completos. También cuentan con coctelería de autor. Además de ofrecer servicio de restaurante en días específicos, el lugar funciona como jardín para bodas y celebraciones privadas.


