Visita gratis los Baños de Nezahualcóyotl a 1 hora de la CDMX, donde él meditaba hace 600 años

Hay una zona arqueológica a una hora de la CDMX donde Nezahualcóyotl, uno de los tlatoani más conocidos de la época prehispánica, se retiraba a meditar, hacer ayuno y escribir poesía hace 600 años. Se llama Tetzcotzinco, pero todo mundo la conoce como los Baños de Nezahualcóyotl en Texcoco, mismos que fueron construidos entre 1431 y 1466 por órdenes del Rey Poeta.

Foto: Cortesía

Qué son los Baños de Nezahualcóyotl y por qué valen la pena

Ahí todavía se encuentran las tinas labradas en roca donde se bañaba mientras contemplaba el Valle de México, el trono donde hacía ceremonias dedicadas a Tláloc, y los restos del acueducto de 7 kilómetros que transportaba agua desde el manantial hasta la cima del cerro. El lugar es tan único, que inspiró al pintor José María Velasco para crear su óleo más famoso ‘Los Baños de Nezahualcóyotl’. Y en 2024, el gobierno federal lo incluyó en la propuesta preliminar para convertirlo en Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Tina circular labrada en roca en medio de la vegetación en los Baños de Nezahualcóyotl, Texcoco
El Baño del Rey rodeado de vegetación silvestre, mismo lugar donde Nezahualcóyotl meditaba y hacía ayuno contemplando el paisaje. Foto: Cortesía

Puedes visitarlo cualquier día de la semana, pero es un plan ideal para ir un sábado o un domingo y combinarlo con una comida en Texcoco que incluya la mejor barbacoa de la región. Los baños no solo son un punto arqueológico imprescindible si te gusta la historia, pues hoy en día es ideal para hacer senderismo por el cerro, ver las tinas donde se bañaba el Rey Poeta, recorrer los restos del acueducto, visitar el Trono de Nezahualcóyotl, tomar fotografías de las ruinas sin turistas, y aprender historia prehispánica. No hay infraestructura turística –no cuenta con baños ni comida– pero entrar es totalmente gratis.

Vista aérea del cerro Tetzcotzinco con ruinas de los Baños de Nezahualcóyotl y vista panorámica del Valle de México, TexcocoLeyenda: Vista aérea del cerro Tetzcotzinco donde Nezahualcóyotl construyó su jardín botánico y sistema hidráulico entre 1431 y 1466, a una hora de CDMX.
Vista aérea del cerro Tetzcotzinco con ruinas de los Baños de Nezahualcóyotl y vista panorámica del Valle de México. Foto: Cortesía

Quién fue Nezahualcóyotl y por qué lo llaman el Rey Poeta

Nezahualcóyotl nació el 28 de abril de 1402 y fue tlatoani de Texcoco durante el siglo XV. Es la figura más célebre del México prehispánico porque bajo su reinado, Texcoco se convirtió en el principal centro cultural e intelectual de Mesoamérica. Es conocido porque nunca fue derrotado ni herido en batalla y dirigió la construcción de palacios y jardines en México-Tenochtitlan, incluyendo el acueducto de Chapultepec, donde sembró él mismo varios de los ahuehuetes que todavía existen en el Bosque de Chapultepec. Escribió poemas, cantos, profecías y ordenanzas que todavía se estudian.

Escultura de Nezahualcóyotl el Rey Poeta sosteniendo un códice, Texcoco, Estado de México
Nezahualcóyotl, el Rey Poeta de Texcoco que nació el 28 de abril de 1402 y gobernó durante el siglo XV. Foto: Cortesía

Qué hacer después en Texcoco

Después de visitar los baños, puedes bajar a Texcoco y comer en El Pica 1, un restaurante con más de 50 años de tradición que vende barbacoa preparada a leña con tortillas azules de la región, carnitas, tlacoyitos, quesadillas, chicharrón y salsas molcajeteadas al estilo de los viejos mercados. Si te quedas más tiempo, visita el Parque Nacional Molino de Flores, una ex hacienda colonial que fue set de películas de la Época de Oro Mexicana, o Xolo Café –un local de café de especialidad–.

Foto: Cortesía

El cumpleaños de Nezahualcóyotl

El 28 de abril se conmemora el nacimiento de Nezahualcóyotl, en 1402, y aunque los Baños de Nezahualcóyotl están abiertos todo el año, ahora es buen momento para visitarlos porque el clima es perfecto para el plan, con días soleados, ideales para caminar por el cerro. Se trata de una zona arqueológica que combina historia prehispánica, ingeniería hidráulica impresionante, vistas panorámicas del Valle de México y la posibilidad de caminar por el mismo lugar donde el Rey Poeta disfrutaba pasar su tiempo libre.

Ruinas de plataformas y escalinatas prehispánicas en la zona arqueológica de los Baños de Nezahualcóyotl, Texcoco, Estado de México
Plataformas y escalinatas que formaban parte del palacio de campo de Nezahualcóyotl construido entre 1431 y 1466. Foto: Cortesía