Mario Moreno ‘Cantinflas‘ es conocido en la cultura popular mexicana por ser uno de los actores más queridos por el público del siglo XX. Su carisma y cercanía con la gente lo volvió uno de los iconos del cine mexicano más conocidos a nivel internacional. No es un secreto que él era un hombre de familia, a quien le gustaba reunirse con los suyos y disfrutar de otra de sus grandes pasiones: la ganadería.

Con el afán de salir del caos de la ciudad y de poder llevar a cabo sus pasatiempos en la tranquilidad de una propiedad privada, Cantinflas adquirió en 1959 una hacienda del siglo XVII que posteriormente adaptó a sus gustos personales. La llenó de vida con referencias de sus películas, caballos para hacer cabalgatas por los grandes campos de la propiedad de 500 hectáreas e incluso organizar de corridas de toros –su hobby principal– con algunas de las personalidades más famosas de la época, pues en la propiedad hay una pequeña plaza de toros –ahora en desuso– donde el actor soñaba con cumplir su sueño de ser torero.

La Hacienda La Purísima está ubicada en Ixtlahuaca, a solo una hora y media de la Ciudad de México, en el Estado de México, un poco antes de llegar a Jiquipilco. Hoy en día ha sido transformada en hotel y cuenta con 20 habitaciones, cabalgatas, juegos para niños, spa, jardines, alberca techada, caminos para hacer senderismo e incluso para andar en bicicleta, además de un campo de golf y hasta un pequeño lago donde es posible relajarse y disfrutar de las vistas.


Su restaurante sirve cocina mexicana tradicional con preparaciones muy caseras. Desde una sopa de tortilla hasta unas quesadillas preparadas al momento con un poco de guacamole son algunas de las opciones que los comensales puedes disfrutar durante su visita. A pesar de que las opiniones en internet están muy polarizadas con respecto al mantenimiento de las instalaciones, la propiedad ofrece cuartos que van desde los $850 pesos hasta los $3,500 dependiendo del tamaño, por lo que se trata de una opción accesible si eliges la alternativa de hospedaje sencilla. Su restaurante ofrece comidas desde los $350 pesos por persona dependiendo se si pides bebidas con alcohol o no.


Al ir ahí podrás vivir en carne propia algunas de las actividades que más disfrutaba el actor, como jugar en el mini futbolito original que él compró mientras habitaba la propiedad. Ideal para quienes quieren conocer más a fondo su vida y recrear sus memorias. En la propiedad se encuentra también la auténtica habitación donde dormía Cantinflas, la cual cuenta con un letrero para señalizarla. Su personal es cálido, por lo que si tienes alguna duda o problema durante tu estancia, estarán felices de ayudarte.

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