¿Sabías que existen alrededor de 14 barrios originarios en el Centro Histórico de Puebla? Estos barrios se formaron durante los siglos XVI y XVII y fueron poblados por culturas indígenas como los tlaxcaltecas y los cholultecas. Sin embargo, durante la época colonial fueron transformados por los españoles, quienes dieron vida a templos, conventos, casonas y palacios. Aquí te compartimos una ruta por cinco de los barrios más populares para que los conozcas y recorras sus calles llenas de historia.

Comienza la ruta en Analco, uno de los barrios más antiguos de Puebla
Analco es uno de los barrios más antiguos de la Heroica Puebla de Zaragoza y se encuentra a pocos minutos del Centro Histórico. Su trazado original comprendía parte de lo que hoy conocemos como el Centro Histórico de Puebla y estuvo habitado por los tlaxilacallis, quienes le dieron el nombre de Análco, que significa ‘al otro lado del río’. Y tiene sentido, pues el barrio se desarrolló junto al río San Francisco. Hoy en día, Analco conserva sus calles empedradas y sus coloridas casonas de estilo colonial. Durante tu recorrido descubre la arquitectura de la Parroquia del Santo Ángel Custodio de Analco y el Puente de Ovando y pasea por el Parque Analco.

Luego pasea por El Alto y descubre la gastronomía poblana
El Alto es otro de los barrios originarios de Puebla y está ubicado a solo seis minutos de Analco. Se distingue principalmente por su gastronomía popular y por conservar antiguas tradiciones y oficios, como la herrería. El barrio se fundó en una zona elevada cercana al río San Francisco, de ahí su nombre. Uno de sus principales referentes es la Iglesia de la Santa Cruz, donde comenzó la evangelización de los pueblos indígenas. Cada 3 de mayo se realiza aquí la Feria de la Santa Cruz, una celebración con procesiones, música, danza y comida. También puedes pasear por el Parque del Paseo de San Francisco, un lugar que ayuda a entender su historia. pues antes de que el río fuera entubado, la población lo cruzaba como parte de su vida cotidiana.

Después, piérdete entre los murales y el arte urbano de Xanenetla
A tres minutos de El Alto y a ocho minutos del Centro Histórico de Puebla encontrarás Xanenetla, uno de los barrios artísticos más importantes de la ciudad. Fue fundado en 1551 y, durante sus primeros años, estuvo relacionado con los alfareros y ladrilleros, cuyos oficios estaban ligados al trabajo del barro y la construcción. Su popularidad creció gracias a sus murales. En 2009, el Colectivo Tomate trabajó junto con las familias del barrio para llenar sus calles de color. Hoy se estima que hay más de 80 murales que cuentan historias y escenas de la vida cotidiana de Xanenetla. Entre sus casonas y callejones empedrados también encontrarás la Iglesia de Santa Inés del Monte Policiano. Un dato interesante es que Xanenetla se encuentra muy cerca de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, escenario de la Batalla del 5 de mayo de 1862, también conocida como la Batalla de Puebla.

Haz una parada en La Luz para comprar cerámica y alfarería
Luego de recorrer los murales de Xanenetla, camina hacia el barrio de La Luz, a unos seis minutos de distancia. También está relativamente cerca de Cartesiano, un hotel de cinco estrellas en Puebla. Este barrio es famoso por su alfarería tradicional, pues desde hace siglos aquí se elaboran piezas de barro de todo tipo. Actualmente, todavía es posible encontrar talleres en sus calles donde los artesanos dan vida a ollas, cazuelas, jarros, comales, platos, tazas y mucho más. Después de hacer tus compras, descubre el Santuario de Nuestra Señora de la Luz, considerado hoy un monumento histórico. Y si tienes oportunidad, asiste a la Fiesta de La Luz, donde encontrarás procesiones, danzas, música y comida típica.

Termina la ruta en Xonaca, un barrio de fiestas y tradiciones populares
Xonaca es uno de los barrios originarios de Puebla y una de las zonas donde las tradiciones populares todavía se viven en las calles. Su mayor celebración es el Carnaval de los Huehues, considerado el carnaval más antiguo de la ciudad, donde las cuadrillas salen a bailar al ritmo de la música con sus coloridos trajes y máscaras. Esta tradición se mantiene viva gracias a las familias y grupos del barrio que participan cada año y que han pasado el gusto por el carnaval de generación en generación. Durante tu recorrido también puedes conocer algunos de sus rincones tradicionales, como la Fuente de los Muñecos, mientras caminas por las calles del barrio y descubres una parte de la vida cotidiana de Puebla que todavía conserva su identidad popular.

