La península de Yucatán es uno de los estados más bonitos de la república mexicana, gracias a su arquitectura, gastronomía y por supuesto, la riqueza natural de su entorno. Además, es un destino donde yacen los cenotes, una formación natural que surge por las lluvias que se filtran a través del suelo y que comienzan a disolverse, creando cavernas que se erosionan y dan como resultado estos depósitos de aguas cristalinas. Para los mayas, los cenotes o ‘dzonot’, que significa abismo, son espacios considerados vida y la entrada hacia el inframundo, en donde se reunían con sus dioses. Aquí te compartimos cuáles son los cenotes más espectaculares en Yucatán, que debes visitar este otoño.


Ik Kil
A tan solo 40 minutos en coche de Valladolid y muy cerca de Chichén Itzá, se encuentra Ik Kil, uno de los cenotes más populares y visitados de Yucatán. Su nombre significa ‘sagrado’ y su formación abierta, lo convierten en un verdadero espectáculo natural ideal para nadar en sus aguas cristalinas, es necesario bajar unas escaleras y apreciar la belleza de su entorno. La entrada tiene un costo de 180 pesos por persona. Adicionalmente cuentan con un restaurante y un hotel para vivir una experiencia mucho más completa.

Xcanché
Muy cerca de la zona arqueológica de Ek Balam y, a tan solo 30 minutos de Valladolid, se sitúa otro de los cenotes más espectaculares de Yucatán. Se trata de Xcanché, una formación abierta, en donde el visitante podrá realizar diferentes actividades como nadar en sus aguas turquesas o lanzarse a sus profundidades a través de cuerdas y tirolinas. Para completar la experiencia, cerca de este cenote también hay un restaurante y una zona para acampar, una opción ideal para quienes les gusta vivir experiencias diferentes.

Oxman
Este cenote abierto se ubica en la Hacienda San Lorenzo, en Yucatán y se considera uno de los más bonitos del estado, gracias a su formación de paredes rocosas, así como sus largas lianas. Al igual que otros cenotes, Oxman también cuenta con tirolesas y cuerdas para lanzarse a sus profundidades, pero para quienes no sean muy fanáticos de este tipo de adrenalina, también hay escaleras para llegar al agua y saltar desde ahí y no desde lo alto. Lo mejor de todo es que se encuentra muy cerca de Valladolid, y por su ubicación hay acceso a un restaurante y una piscina.

Saamal
Este cenote de estilo semi-abierto es una de las formaciones más espectaculares de Yucatán, debido a su forma, que permite el acceso de luz natural hasta sus profundidades. Cabe mencionar que este cenote está administrado por la Hacienda Selva Maya, muy cerca de Valladolid. Lo que lo hace único en su tipo es su apertura de 50 metros de diámetro y, para acceder a sus aguas es necesario descender 20 metros de profundidad mediante sus escaleras. En cuanto a sus instalaciones, hay un restaurante tipo buffet, lockers, vestidores y una tirolesa.

Zacil
Situado en el Pueblo Mágico de Valladolid, el cenote Zacil es de estilo semi-abierto. Además se considera una de las formaciones naturales más bonitas de Yucatán. La profundidad de sus aguas va de los 25 a 100 metros y, dependiendo la temporada en que se visite se puede apreciar su belleza. Lo interesante son sus distintos tipos de tonalidades que van cambiando. Este lugar es ideal para nadar o practicar esnórquel.

Suytun
Suytun es otro de los cenotes que se encuentran muy cerca de Valladolid y que enamora por su tipo de formación, en este caso cerrado, escondido en una cueva. Tiene un pequeño agujero en el techo que es por donde atraviesan los rayos de sol. Cabe mencionar que este cenote ha sido modificado, pues en su interior se creó un pasillo de cemento para que el visitante pudiera adentrarse a sus espacios y tomar las fotos más espectaculares.

Hubiko
Otro de los cenotes imperdibles en Yucatán es Hubiko. Una formación casi cerrada, con una apertura en la parte superior que permite que los rayos del sol atraviesen e iluminen sus profundidades. Su nombre en maya significa ‘el gran señor’ o ‘nido de iguanas’ y se ubica a 30 minutos de Valladolid. Lo que lo hace único son sus aguas dulces y cristalinas que crean un espectáculo digno de admirar. Adicionalmente, se encuentra el Museo del Tequila, un restaurante, la Aldea Maya y un sitio para comprar artesanías de la región.

