Ya casi nadie va a este pueblo cerca de la CDMX los fines de semana, pero sus tamales y gorditas de maíz son imperdibles

Si hay un destino que todavía parece resentir los efectos que dejó la pandemia de COVID-19, ese es El Oro de Hidalgo. Este Pueblo Mágico del Estado de México pasó de ser un destino muy concurrido durante los fines de semana a vivir jornadas mucho más tranquilas, con menos turistas recorriendo sus calles y menos visitantes que se quedan a dormir. A pesar de ello, sigue teniendo razones de sobra para que lo visites: por su pasado minero, su gastronomía típica y sus paisajes naturales, donde podrás realizar distintas actividades al aire libre.

plaza pública con un quiosco
Foto: Rodrigo A. De La Cruz

El Oro de Hidalgo: un pueblo marcado por su pasado minero

El Oro de Hidalgo es un Pueblo Mágico del Estado de México, ubicado a dos horas y media de la CDMX, rodeado de bosques de pino y cedro. Es famoso por su pasado minero y prehispánico. Antes de la llegada de los españoles, esta región estuvo habitada por los mazahuas, quienes posteriormente fueron conquistados por los aztecas y quedaron bajo su dominio. Con la llegada de los conquistadores se descubrieron vetas de oro y plata en la zona. Más tarde, durante el siglo XVIII, se fundó El Oro y comenzó a crecer gracias a la riqueza de sus minas, entre ellas La Esperanza, El Consuelo y La Providencia.

El Oro de Hidalgo, Estado de México
El Oro es un Pueblo Mágico del Estado de México desde 2011. Foto: Juan Carlos Jiménez

El Oro luce más tranquilo que hace algunos años

El Oro no recibe miles de turistas como Valle de Bravo o Villa del Carbón, pero mantiene un flujo constante de visitantes gracias a su cercanía con la Ciudad de México. Ahora es mucho más tranquilo porque la gente ya no se queda a dormir, sino que lo visitan de entrada por salida. De acuerdo con DataTur en 2019 la ocupación hotelera se ubicaba alrededor del 13%; para 2022 había caído al 6.6% y, en 2025, se registró nuevamente una cifra cercana al 4%. La gente ya no elige pasar aquí el fin de semana, pero aún así sigue siendo atractivo. 

presa artificial
La Presa Brockman es un lago artificial rodeado de montañas y senderos. Foto: Shutterstock

El Oro de Hidalgo: qué ver, qué hacer y qué comer  

El Oro de Hidalgo sigue siendo uno de los destinos imperdibles del Estado de México, ya sea que quieras quedarte a dormir o visitarlo durante unas cuantas horas. Una buena forma de comenzar el recorrido es en la Antigua Estación de Tren, que actualmente alberga un museo y el restaurante Vagón Exprés Minero. Otro sitio que vale la pena conocer es el Museo de Minería, donde podrás conocer la historia y la importancia que tuvo esta actividad en el desarrollo del pueblo. También está Tiro Norte, una antigua estructura de madera utilizada para extraer material desde las profundidades de las minas.

ferrocarril
Antigua Estación de Tren. Foto: Nicky Castillo

Al caminar por el centro encontrarás otros de los edificios más representativos de El Oro, como el Palacio Municipal, el Teatro Juárez y la Parroquia de Santa María de Guadalupe. Fuera del centro se encuentra la Presa Brockman, un lago artificial rodeado de montañas y senderos, ideal para disfrutar de la naturaleza. ¿Y qué comer en El Oro? No te vayas sin probar sus tradicionales tamales, atoles, gorditas de maíz y guisado de conejo. Y si quieres probar una bebida típica del pueblo, busca ‘La Chiva’, un licor tradicional elaborado con 21 hierbas.

Parroquia de Santa María de Guadalupe, El Oro de Hidalgo, Edo. de México
Pasea por el centro de El Oro de Hidalgo y prueba su comida típica. Foto: Martín García