Acapulco es, y sigue siendo, uno de los destinos más románticos de México. Sus atardeceres inolvidables y experiencias únicas invitan a enamorarse del entorno. No en balde, María Félix y Agustín Lara lo eligieron para pasar su luna de miel tras contraer nupcias el 24 de diciembre de 1945. En aquella época, esta ciudad costera era el destino favorito de la élite y de las celebridades de Hollywood. Hoy, Acapulco mantiene ese encanto gracias a sus experiencias románticas, como cenas privadas y paseos en yate, que lo convierten en el escenario perfecto de una película de amor.

El hotel en Acapulco donde María Félix y Agustín Lara pasaron su luna de miel
María Félix y Agustín Lara eligieron el Hotel Papagayo para su luna de miel en Acapulco. Aunque hoy en día ya no existe, este icónico alojamiento contaba con bungalows frente al mar en Playa Hornos y fue uno de los más emblemáticos de su época. El hotel cerró definitivamente en 1972, y su antiguo terreno ahora forma parte del Parque Papagayo, considerado el pulmón verde de la Zona Dorada, con áreas verdes, lagos y espacios recreativos. A pesar de su desaparición, el espíritu romántico de Acapulco sigue vivo. Hoy existen hoteles que evocan esa misma magia, como Banyan Tree Cabo Marqués, Encanto Acapulco y Hotel Las Brisas, ideales para una escapada en pareja.

Los atardeceres que enamoran en Acapulco
Los atardeceres en Acapulco son simplemente mágicos. Ver el sol ocultarse en el horizonte mientras las olas besan la arena es, quizás, la experiencia más romántica y totalmente gratuita. María Félix y Agustín Lara lo sabían muy bien; fue en esas noches acapulqueñas que Lara escribió la icónica canción María Bonita: ‘Acuérdate de Acapulco, de aquellas noches, María Bonita, María del alma…’ Uno de sus temas más famosos que profesan su amor por la actriz de la Época de Oro del cine mexicano.

Cenas privadas bajo la luz de las velas en Acapulco
Una de las experiencias más románticas en Acapulco son las cenas privadas a la luz de las velas. En Hotel Las Brisas Acapulco, por ejemplo, se ofrecen cenas especiales en el restaurante Bellavista, ubicado sobre un acantilado que permite admirar toda la bahía. El ambiente es íntimo y romántico: música suave acompaña la velada, la luz tenue crea un entorno cálido y los menús incluyen botella de vino para complementar la experiencia. Sin duda, es un plan perfecto para celebrar el amor mientras se disfruta de una vista inolvidable.

Un paseo en yate sobre la Bahía de Acapulco
Dar un paseo en yate es, sin duda, una de las experiencias más románticas en Acapulco. Navegar por la bahía con tu pareja permite disfrutar de un viaje exclusivo, alejado de las multitudes, rodeado de naturaleza y con un atardecer de ensueño como telón de fondo. Estos paseos son ideales para una cita especial o incluso para una propuesta de matrimonio. A bordo, se puede disfrutar de música romántica, comida deliciosa y bebidas, creando un ambiente íntimo que convierte cada momento en una celebración. Por ende, Acapulco es el destino favorito de los enamorados.

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