Por décadas, la fama de Acapulco se ha concentrado casi por completo en sus playas, la vida nocturna, La Quebrada y la hotelería. Pero muy pocos saben que, a solo unos minutos de la Costera, se encuentra uno de los museos más fascinantes del Pacífico mexicano: el Fuerte de San Diego. Una impresionante fortaleza del siglo XVII que sorprende por su diseño pentagonal con forma de estrella de cinco puntas. Pero también porque resguarda buena parte de la historia que convirtió a Acapulco en uno de los puertos más importantes del mundo. Como si fuera poco, su ubicación sobre una loma regala una de las mejores vistas de la bahía. Es una de las fortalezas antiguas mejor conservadas del país y tal vez, ni siquiera sabías que existía.


El Fuerte que protegía a Acapulco de los piratas
El Fuerte de San Diego se construyó entre 1615 y 1617 por orden del virrey de España Diego Fernández de Córdoba para proteger el puerto de Acapulco y las riquezas que llegaban a él de los constantes ataques de piratas y corsarios ingleses y holandeses. Su principal misión era resguardar el Galeón de Manila, la ruta comercial que durante 250 años conectó Asia con América y España a través de Acapulco. A bordo de estas embarcaciones llegaban sedas, porcelanas, brocados y otras mercancías provenientes de China y distintos puntos de Oriente. Su característico diseño pentagonal permitía una defensa casi total del fuerte, reduciendo los ángulos muertos ante cualquier ataque. Sin embargo, en 1776 un fuerte terremoto destruyó gran parte de la construcción original. Años después, entre 1778 y 1783, fue reconstruido por el ingeniero militar Ramón Panón, dando origen a la fortaleza que se conserva hasta nuestros días.


Hoy el Museo Histórico de Acapulco
El Fuerte de San Diego también fue escenario de episodios clave durante la Guerra de Independencia. Más adelante funcionó como convento, hospital y cárcel, hasta que en 1986 se convirtió en la sede del Museo Histórico de Acapulco, bajo el resguardo del INAH. Hoy cuenta con 14 salas de exhibición que recorren la historia del puerto, desde los primeros pobladores y la conquista del Pacífico hasta el comercio con Oriente, la piratería, la evangelización y la Independencia de México.


Los tesoros del Fuerte de San Diego
Entre las piezas más valiosas que puedes ver en su interior destacan sedas orientales, una importante colección de porcelanas chinas, marfiles, mapas antiguos, armamento de época y piezas arqueológicas de Guerrero. También resguarda una lujosa carroza real y una maqueta europea del siglo XVIII de un gran barco de vela español. A todo esto se suma una de las mejores vistas de la bahía de Acapulco. El museo abre de martes a domingo, de 9:00 a 15:00 horas, y la entrada cuesta $80 pesos. La próxima vez que visites el puerto, vale la pena hacer una pausa entre la playa y el mar para descubrir el lugar que mejor cuenta la historia de Acapulco.
Dirección: Hornitos s/n, Centro, Acapulco de Juárez, Guerrero



