Viaja en catamarán por solo $60 pesos en una playa cerca de la CDMX

Disfrutar de un paseo por el mar suele ser una experiencia reservada para quienes pueden pagar un recorrido en yate o catamarán. Pero en Acapulco no. Aquí basta con subirse al transporte público para navegar por la bahía. Sí, el puerto tiene el Marinabús: una embarcación que conecta el Zócalo de Acapulco con Puerto Marqués, uniendo las zonas Tradicional y Diamante mientras regala espectaculares vistas por apenas $60 pesos para pasajeros mexicanos. Este sistema de transporte marítimo fue creado para aliviar el tráfico de la Costera Miguel Alemán y, al mismo tiempo, ofrecer un recorrido escénico tanto a locales como a visitantes. Por el precio del boleto, es una de las mejores formas de conocer Acapulco desde el mar: convierte un simple traslado en un paseo inolvidable por las aguas de Guerrero. A continuación te contamos cómo funciona, cuánto cuesta, cuáles son sus horarios y por qué vale la pena subirse.

Catamarán en el mar de Acapulco conocido como el Marinabús
Marinabús de Acapulco. Foto: Cuadrante Azul
Vista aérea del Marinabús de Acapulco
Marinabús de Acapulco, un un transporte marítimo que conecta el Zócalo con Puerto Marqués. Foto: Cortesía Ehudson
Turistas viendo partir el Marinabús en Acapulco
Turistas esperando abordar el Marinabús en Acapulco. Foto: Sectur Guerrero

¿Cómo es el Marinabús de Acapulco y dónde tomarlo?

El Marinabús de Acapulco fue inaugurado en agosto de 2025 y es operado por la Secretaría de Marina, por lo que cuenta con personal capacitado y estrictas medidas de seguridad náutica. No se trata de una simple lancha, sino de una embarcación moderna y techada, con capacidad para más de 84 pasajeros, asientos cómodos, chalecos salvavidas para todos y equipo de seguridad siempre disponible. La embarcación del Marinabús sale y desembarca en el recién renovado muelle del Malecón de Acapulco, justo en la zona conocida como Jardín del Puerto, ubicada exactamente frente al Zócalo de Acapulco, cruzando la Costera Miguel Alemán.

Vista panorámica del muelle del Malecón de Acapulco
El Marinabús sale en el muelle del Malecón de Acapulco. Foto: Cortesía Ehudson
Subida al Marinabús de Acapulco
Inicio de abordaje al Marinabús de Acapulco. Foto: Cortesía Ehudson

Así es el recorrido por el Marinabús

El Marinabús recorre una ruta de aproximadamente 10 kilómetros entre el Malecón de Acapulco Tradicional y el muelle de Puerto Marqués, en la zona Diamante. El recorrido completo dura entre 45 y 60 minutos de muelle a muelle, dependiendo de la corriente del mar. A bordo, puedes elegir entre dos experiencias dependiendo dónde decidas sentarte. Está la cubierta inferior, cerrada, con asientos y aire acondicionado para viajar con mayor comodidad, ideal para los momentos en que el sol de Acapulco está en su punto más fuerte. Y por otro lado está la cubierta superior, la favorita de los turistas por sus vistas panorámicas. Cuenta con filas de asientos resguardadas por un toldo que provee sombra, pero está abierta a los lados. Desde aquí se disfruta de la brisa marina, música ambiental para amenizar el viaje y una vista ininterrumpida de 360 grados de toda la costa. Desde ahí se aprecia el contraste entre el Acapulco Tradicional, la Zona Dorada, los cerros que rodean la costa y la entrada a Puerto Marqués.

Pasajeros a bordo del Marinabús de Acapulco
Pasajeros a bordo del Marinabús en la cubierta superior. Foto: Sectur Guerrero
El Marinabús de Acapulco yéndose hacia el horizonte
Desde el catamarán se aprecian las mejores vistas de la bahía. Foto: Gobierno del Estado de Guerrero

¿Cuánto cuesta viajar en el Marinabús de Acapulco? 

El boleto del Marinabús cuesta $30 pesos para residentes de Guerrero con identificación oficial, $60 pesos para turistas nacionales y $160 pesos para visitantes internacionales. El servicio realiza ocho viajes al día: cuatro salidas desde el Zócalo de Acapulco y cuatro desde Puerto Marqués. Desde el Zócalo parte a las 07:00, 09:30, 12:45 y 15:15 horas, mientras que desde Puerto Marqués sale a las 08:15, 11:00, 14:00 y 16:30 horas, aunque los horarios pueden modificarse por las condiciones del mar o labores de mantenimiento. Ojo, si planeas hacer el viaje redondo, recuerda comprar ambos boletos desde la taquilla de salida, ya que los accesos se venden por tramo sencillo. Y los asientos no están numerados, así que conviene llegar con anticipación para elegir un buen lugar. Además, por tratarse de un transporte público, no está permitido abordar con bebidas alcohólicas ni en estado de ebriedad, lo que ayuda a mantener un ambiente seguro y familiar.

Pasajeros abordando el Marinabús de Acapulco
El precio del trayecto es de $60 pesos para turistas mexicanos. Foto: Sectur Guerrero
El marinabús de Acapulco y al fondo la zona hotelera
Vistas panorámicas de la bahía desde el Marinabús. Foto: Cuadrante Azul
Taquilla del Marinabús de Acapulco
Taquilla del Marinabús de Acapulco. Foto: Evelyn Salgado Pineda

¿Qué hacer al llegar a Puerto Marqués?

Viajar en el Marinabús es solo la primera parte del plan, porque el destino también vale completamente la pena: Puerto Marqués. Al bajar del muelle te recibe una bahía de ambiente relajado, tradicional y mucho más tranquilo que el Acapulco de la Costera. Rodeada de montañas y protegida de las corrientes del Pacífico, sus playas tienen un oleaje tan suave que el mar parece una enorme piscina natural. Y si algo termina de conquistar a los visitantes es su gastronomía. A lo largo de la playa encontrarás enramadas y restaurantes donde la especialidad es el pescado a la talla preparado con un adobo tradicional de chiles y especias a las brasas, además de pescadillas, cocteles de mariscos frescos y ostiones. Así que, si tienes planeada una escapada a Acapulco, reserva unas horas para subirte al Marinabús: por muy poco dinero disfrutarás de uno de los recorridos más bonitos del puerto y descubrirás uno de sus rincones más encantadores.

Vista panorámica de la bahía de Puerto Marqués en Acapulco
Vista panorámica de Puerto Marqués. Foto: Cortesía Jorch R Orrantia
Playa de Puerto Marqués en Acapulco
Bahía de Puerto Marqués con restaurantes y actividades acuáticas. Foto: Cortesía Arlette Lopez