Estamos acostumbrados a pensar en centros históricos tierra adentro, rodeados de montañas y edificios, pero hay uno que está prácticamente a un lado de la playa. Ese es el centro histórico de Mazatlán, el único destino de playa en México cuyo centro histórico ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Aquí puedes disfrutar lo mejor de dos mundos: mar y arena y, a solo unos pasos, casonas del siglo XIX, hermosos edificios coloniales de colores vibrantes, calles empedradas y rincones con mucha historia. Caminar por él es una gozada. Así, entre mar, deliciosa gastronomía e historia, Mazatlán reúne todo lo que podrías querer en un solo destino.


Playa Olas Altas, la playa junto al centro histórico de Mazatlán
La Playa Olas Altas es la franja costera que conecta directamente con el centro histórico de Mazatlán. Está rodeada de cafés y restaurantes instalados en edificios coloniales, muchos con terrazas al aire libre desde donde puedes disfrutar el atardecer. Y aunque su nombre podría hacer pensar lo contrario, sí es posible nadar, aunque depende de la temporada. Durante los meses de verano el oleaje aumenta y la zona suele ser más concurrida por surfistas y nadadores experimentados, pero en otras épocas el mar es más tranquilo para entrar al agua. En la misma playa también está la famosa Carpa Olivera, una alberca natural construida en 1915 que se llena directamente con el agua del Pacífico y cuenta con un tobogán de concreto. Un lugar popular para nadar con mayor tranquilidad. Y un poco más adelante, sobre el malecón, está la glorieta Rodolfo Sánchez Taboada, donde todos los días hay un espectáculo de clavadistas que se lanzan desde una plataforma rocosa hacia una grieta en el mar. Este es uno de los espectáculos más tradicionales del puerto.



Qué ver en el Centro Histórico de Mazatlán
Después de disfrutar la playa toca encantarse con el centro histórico de Mazatlán. A solo cuatro calles de Olas Altas llegarás a la Plazuela Machado, construida en 1837, considerada el corazón cultural y social del Centro Histórico. Está rodeada de edificios históricos que hoy albergan bares y restaurantes. La arquitectura muestra la influencia francesa, española y alemana que llegó al puerto durante el auge comercial del siglo XIX. Entre los edificios más destacados está el Teatro Ángela Peralta, inaugurado en 1874 bajo el nombre de Teatro Rubio. Considerada una de las edificaciones más bellas e importantes de su tipo en México. También está la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, cuya construcción comenzó en 1855 y combina elementos neogóticos y neoclásicos. Destaca por sus altas torres y sus vitrales traídos desde Francia. Pero estos son solo algunos de los edificios que encontrarás por las calles del centro histórico: hay que caminar con tranquilidad para ir descubriendo fachadas, plazas y rincones que dan ganas de fotografiarlo todo.



Dónde comer en el centro de Mazatlán
Como ya decíamos, el Centro Histórico de Mazatlán está lleno de bares y restaurantes, pero si no logras decidirte por alguno, nosotras probamos estos y nos encantaron. Nao Kitchen Bar es un restaurante de la chef Andrea Lizárraga que, con siete años de historia, se ha ganado el cariño de los mazatlecos. Aquí encontrarás cocina asiática, thai y coreana fusionada con ingredientes locales y técnicas mexicanas. Cada plato es una auténtica joya visual y gastronómica, y tanto los postres como los cócteles son una belleza. Otro de nuestros favoritos es Hector’s Bistró, ideal si tienes antojo de cocina mediterránea. Aquí, el chef Héctor Peniche interpreta con su toque personal algunos clásicos de la cocina europea, además de ofrecer una selecta carta de vinos, repostería y panadería artesanal. Y si después quieres un poco de fiesta, la calle Niños Héroes es el lugar perfecto, con bares y música para seguir la noche. Uno de los destacados es Casa Analco, donde elaboran su propio mezcal, mientras que Casco Viejo es una buena opción si buscas algo más tropical, con comida regional y música en español.
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