Por años, la gente ha estado obsesionada con visitar Holbox, y cómo no, si es uno de los destinos más sorprendentes de Quintana Roo. Sin embargo, en Campeche existe una playa poco conocida que muchos consideran la versión buena, bonita y barata de la famosa isla mexicana. Se trata de Playa Sabancuy, un rincón que destaca por su arena fina, sus aguas cristalinas color turquesa y su oleaje suave y poco profundo. Además, no recibe tantos turistas como otros destinos del Caribe mexicano. ¿Te gustaría conocerla? Aquí te contamos por qué es tan especial.


Playa Sabancuy es el secreto mejor guardado de Campeche
Podríamos decir que la Playa Sabancuy es el secreto mejor guardado de la Bahía de Campeche y del Golfo de México. No muchas personas saben que existe, ni mucho menos dónde se encuentra. Esta playa se ubica al sureste del estado, a la orilla del estero de Sabancuy, un importante sistema de humedales y canales de agua rodeados por densos manglares. ¿Dónde está la Playa Sabancuy? A 40 minutos de Champotón, a una hora de Ciudad del Carmen y a hora y media del Centro de Campeche.


Sabancuy no solo es una playa turquesa, también es el hogar de las tortugas carey
Gracias a su ubicación, Sabancuy es un referente ecoturístico en México. Sin embargo, hay que evitar confusiones: el Estero de Sabancuy y Playa Sabancuy no son lo mismo. El primero es un cuerpo de agua rodeado de manglares que separa al pueblo de la costa. Ahí habitan cientos de aves, camarones, ostiones, peces, cangrejos y tortugas carey, que encuentran en este ecosistema un lugar para alimentarse y anidar. El sitio sí puede visitarse a través de un tour o paseo en lancha. Por su parte, Playa Sabancuy destaca por su arena fina y blanca, sus aguas color turquesa, su oleaje moderado y su ambiente relajado.

En Playa Sabancuy puedes comer, descansar y ver atardeceres frente al mar
Playa Sabancuy cuenta con diferentes clubes de playa a lo largo de la costa para disfrutar de la arena, el sol y el mar. Uno de los más conocidos es La Playita, que ofrece restaurante, hospedaje, palapas y camastros para relajarse frente al mar. Después de nadar o bucear en sus aguas cristalinas y poco profundas, puedes probar la comida local, en especial el pescado a la sal, la sopa marinera, los camarones y las empanadas de mariscos. Para cerrar el día, quédate a contemplar la puesta de sol y disfruta de los atardeceres sobre el mar.

