El pueblo mexicano donde no falta el agua, la buena comida y las calles bonitas

Puebla es un estado que no se queda corto en maravillas naturales y en pueblos y ciudades con los rincones más hermosos que te puedes encontrar. Aquí están algunas de las capillas y de las cascadas más impresionantes, además de algunos de los platillos más icónicos del país. Sin duda, Puebla encapsula lo mejor que México tiene que ofrecer. Y en medio de las montañas poblanas, se esconde el pueblo de Cuetzalan, un paraíso cubierto de niebla. Aquí se come bien, se camina entre callejones preciosos, y el agua crea espectáculos naturales que no verás en otro lado.

Escaleras de Cuetzalan inundadas con ríos de lluvia
Cuetzalan en Puebla es conocido por sus grandes corrientes de agua y lluvia abundante durante el año. Foto: Ecoparque Tonal Mesti
vista panorámica del pueblo mágico de Cuetzalan en Puebla
Foto: Jorge PM

Cuetzalan que es donde historia

Ubicado en la Sierra Nororiental de Puebla, Cuetzalan fue originalmente un asentamiento totonaca. El nombre original fue Quetzalan, que significa «lugar de abundancia de quetzales». Fue fundada por los pueblos totonacas en el año 200 a.n.e., quienes fueron sometidos a tributo por los aztecas en 1475. Más tarde, en 1522, el ejército español ocupó la región y la denominó San Francisco Cuetzalan. Así, para 1547, este pueblo era considerado como centro de actividades sociales, económicas y comerciales muy importantes. Hoy, Cuetzalan es un pueblo mágico, donde la naturaleza, la belleza arquitectónica y la cultura se encuentran.

Parroquia de San Francisco de Asís en pueblo mágico en Puebla
Foto: Galdino Hdez via Shutterstock
Calles y callejones de Cuetzalan
Foto: Yevg45

Un pueblo entre niebla y cascadas

Al pasear por las calles del pueblo de Cuetzalan, podrás encontrar una gran diversidad de rincones arquitectónicos. La mayoría de las casas son del siglo XIX, de inspiración renacentista y con detalles góticos. Además, muchas de las casas están construidas en niveles, pues las calles empedradas son muy empinadas. Si bien pasear entre sus calles y callejones garantiza un buen ejercicio, el espectáculo de las mañanas, cuando las escaleras se cubren de niebla como si las revistiera una espesa alfombra blanca, vale la pena. Aparte, si tienes suerte, podrás observar a los voladores de Papantla, que todavía conservan la tradición del vuelo.

calles de Cuertzalan empinadas y cubiertas con niebla en las mañanas
Las lluvias de Cuetzalan provocan que la vegetación siempre esté en crecimiento en esa zona. Foto: Yevg45
Voladores de Papantla en la punta del pilar
Foto: Ed Hudson

Gracias a su ubicación, Cuetzalan es un pueblo al que nunca le falta agua. La región está en el medio de distintas cuencas parciales de los ríos que desembocan en el golfo de México. Por eso, y debido a su relieve empinado, Cuetzalan se abastece de tres manantiales por gravedad, sin bombeo ni gasto en electricidad. Aparte, en época de lluvias, el agua que cae es tanta que incluso el agua forma pequeñas cascadas en las escaleras del pueblo, creando un espectáculo que fusiona lo natural con lo arquitectónico. Aun así, el resto del año las cascadas naturales de las cuencas y manantiales caen con fuerza.

Cascada en el pueblo mágico de Puebla que se alimenta de Manantiales
Foto: XIX.ROMERO

De mole, tlayoyos y otros platillos de Cuetzalan

En el pueblo de Cuetzalan no sólo puedes caminar entre cascadas y niebla, sino que también vas a comer delicioso. En buena costumbre poblana, el mole de la región con guajolote no puede faltar. Aquí, lo puedes acompañar con los tradicionales tamales y frijoles. También puedes probar los tlayoyos, antojitos de masa rellenos de frijol o alberjón, bañados en salsa y queso fresco. Y si lo que te gusta es probar bebidas diferentes, tienes que probar la yolixpa, un licor preparado con más de 20 hierbas aromáticas y medicinales en aguardiente de caña.

Mole poblano con guajolote acompañado de arroz y tamales
Foto: Alejandro Munoz R.
comida típica de regiones de Puebla rellenos de frijoles y con salsa
A diferencia de los tlacoyos, los tlayoyos llevan hoja de aguacate molida en el relleno Foto: Marcos Castillo