Sí, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, el cura Miguel Hidalgo lanzó el famoso Grito de Dolores que dio inicio al movimiento de Independencia, pero la historia no se quedó ahí. A partir de ese momento, la lucha se extendió por pueblos, ciudades y fortalezas que fueron escenario de batallas, conspiraciones y decisiones que marcaron el rumbo de la nueva nación. Hoy, muchos de estos lugares conservan museos, monumentos y edificios históricos que permiten conocer estos episodios de una forma más interesante que desde un libro de historia. Aquí reunimos algunos pueblos históricos de la Independencia de México que vale la pena conocer y visitar en una próxima escapada.


San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende, Guanajuato)
San Miguel de Allende, fue clave en los primeros días de la Independencia. Tras el Grito de Dolores, el contingente insurgente llegó al pueblo entre el 16 y 17 de septiembre de 1810. Donde buena parte del ejército de los Dragones de la Reina se sumó a la causa. Frente al actual Palacio Municipal se estableció el primer gobierno civil independiente, mientras que, de camino, Hidalgo pasó por el Santuario de Atotonilco donde tomó un lienzo de la Virgen de Guadalupe que utilizaría como estandarte del ejército. Hoy puedes visitar algunos sitios que cuentan esta historia como el Museo Histórico Casa de Allende, la antigua casa del caudillo, donde se exhiben objetos, documentos y piezas relacionadas con su vida y el movimiento. A unos 15 minutos del centro está el Santuario de Atotonilco donde una placa recuerda aquel momento en que Hidalgo tomó el estandarte de la Vírgen.


Guanajuato capital
Guanajuato capital fue otro de los escenarios más importantes en los primeros meses de la Independencia. En 1810 era una de las ciudades más ricas del Virreinato, por lo que tomarla significaba un golpe estratégico contra el gobierno español. El episodio más recordado ocurrió en la Alhóndiga de Granaditas, donde se atrincheraron las tropas realistas y familias españolas ante el avance del ejército insurgente. La resistencia cayó cuando el minero Juan José de los Reyes, conocido como El Pípila, logró acercarse al portón y prenderle fuego, permitiendo la entrada de los rebeldes. La toma terminó en una violenta masacre y saqueo. Hoy, el edificio alberga el Museo Regional de Guanajuato, con salas dedicadas a la Independencia y sus protagonistas. También puedes subir al Monumento del Pípila, en la cima del Cerro de San Miguel, que además de rendirle homenaje ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.


Cuautla, Morelos
Cuautla fue uno de los escenarios militares más importantes en la segunda etapa de la Independencia. Durante 72 días, entre febrero y mayo de 1812, un pequeño ejército insurgente resistió aquí a un cerco de las tropas realistas, incluso con escasez de alimentos, agua y municiones. Los insurgentes fortificaron la ciudad con trincheras y resistieron hasta que, la madrugada del 2 de mayo, Morelos y sus hombres lograron romper el cerco y salir de Cuautla. Hoy puedes conocer parte de la batalla en el Museo Histórico del Oriente Casa Morelos. Una casona del siglo XVIII que fue cuartel general y residencia de Morelos durante el sitio. Se exhiben armas, uniformes, cartas y maquetas de las trincheras. También está el Ex Convento de San Diego de Alcalá, un antiguo conjunto franciscano que también fue utilizado como fortín insurgente y cuyos gruesos muros ayudaron a resistir los ataques de la artillería realista.


Apatzingán de la Constitución, Michoacán
Apatzingán representa el nacimiento político de la nación mexicana. Fue aquí donde el movimiento insurgente pasó de las armas a las leyes. En medio del acoso de las tropas realistas, el Congreso de Anáhuac, convocado por José María Morelos, llegó a la ciudad para redactar el primer marco legal del país. El 22 de octubre de 1814 se promulgó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, que establecía principios como la soberanía popular, la división de poderes, la igualdad ante la ley y la abolición de la esclavitud. Hoy puedes conocer esta historia en el Museo Casa de la Constitución, donde sesionaron los diputados. Se exhiben documentos, mobiliario y una copia exacta del texto original. También puedes visitar la Plaza de los Constituyentes, donde el decreto fue proclamado públicamente. Ahí encontrarás un monumento dedicado a sus redactores y placas con fragmentos de los artículos constitucionales.


