En el desierto de Coahuila hay un Pueblo Mágico que parece sacado de otro planeta: se llama Cuatro Ciénegas y le dicen ‘la Galápagos mexicana’ porque alberga uno de los ecosistemas más raros del mundo, con más de 200 pozas interconectadas por canales subterráneos en pleno desierto. Es Pueblo Mágico desde 2012 y Área de Protección de Flora y Fauna desde 1994. Sus aguas turquesas guardan a los estromatolitos, organismos vivos de hace 3,500 millones de años, considerados la evidencia de la vida más antigua conocida en la Tierra. Y como buena tierra norteña, también se come riquísimo.


La poza azul y por qué ya no se puede nadar ahí
A 20 minutos del centro está la Poza Azul, el icono natural del lugar: un manantial de agua tan rica en minerales que adquiere un color azul turquesa surrealista, casi caribeño, en medio del desierto. Es importante saber que desde hace años ya no se permite nadar dentro de la Poza Azul para proteger el ecosistema y a los estromatolitos que viven en ella, pero puedes recorrerla por senderos llenos de paisajes naturales. El conjunto de pozas del valle alberga especies endémicas como la mojarra de Minckley y la tortuga negra acuática que no existen en ningún otro lugar del planeta.

Dunas blancas, Río Mezquites y opciones para refrescarse
Junto al complejo de pozas turquesas está otro paisaje que parece de otro mundo: las Dunas de Yeso, un desierto blanco que incluye la formación llamada ‘El Castillo’ de 12 metros de altura. Caminar por ahí al atardecer o al amanecer es una de las experiencias más fotogénicas que tiene el norte de México. Si lo que quieres es nadar y refrescarte, el lugar perfecto es el Río Mezquites, un canal de aguas cristalinas templadas donde sí está permitido nadar, acampar y hacer actividades como kayak. También está Las Playitas, otro sistema de canales y manantiales rodeado de biodiversidad.

Los tacos piratas y la gastronomía norteña
La gastronomía de Cuatro Ciénegas es puro norte de México servido en plato. Lo más típico son los famosos tacos piratas, hechos con tortilla de harina recién amasada, carne asada, queso fundido y salsa al gusto. También hay que probar el cortadillo –carne de res guisada en jitomate, cebolla y chile–, la machaca, las gorditas de maíz, el cabrito al pastor y el famoso queso con chile, que dicen era el desayuno favorito de Venustiano Carranza. Para los desayunos pesados está la barbacoa de cabeza con menudo rojo, y para el postre dulces de leche, nueces y conservas regionales.

La cuna de Venustiano Carranza
Cuatro Ciénegas también es tierra natal de Venustiano Carranza, presidente revolucionario de México, y en el centro está la Casa Museo Venustiano Carranza donde se conservan sus habitaciones originales. A unos kilómetros, las Bodegas Ferriño producen vino desde hace más de 150 años. Para llegar, lo más práctico es volar a Torreón o Monterrey y manejar desde ahí: 3 horas 40 minutos desde Torreón, 3 horas 50 minutos desde Monterrey. Para hospedarte, el Hotel Marielena, dentro de un antiguo cuartel militar del siglo XIX frente a la plaza principal, es la opción más recomendada.


