La gastronomía mexicana presume tener una variedad infinita de salsas, sin embargo, la salsa roja y la salsa verde siempre son las más comunes. No obstante, la salsa macha también es una de las favoritas gracias a su sabor picosito y textura crujiente. Es originaria de Veracruz y su nombre proviene de la palabra ‘macho’, que en México tiene una connotación de carácter fuerte y valentía. Esta salsa es ideal para acompañar en tacos, quesadillas o huevos al gusto. Por ello, aquí te compartimos la receta de salsa macha para que la prepares cualquier día en casa.


Cómo preparar salsa macha en casa fácil y rápido
Ingredientes:
- 100 g de cacahuates
- 40 g de ajonjolí
- 35 g de chiles de árbol secos sin semillas
- 50 g de chiles morita sin semillas
- 2 cucharadas de vinagre blanco
- 400 ml de aceite (el de tu preferencia)
- 30 g de piloncillo rallado
- 1 taza de arándanos
- 5 dientes de ajo picados
- Sal al gusto

Procedimiento:
- El primer paso para preparar salsa macha es tostar el ajonjolí en una sartén profunda a fuego bajo. Cuando esté listo retíralo y déjalo reposar en un recipiente.
- Posteriormente en esa misma sartén tuesta los cacahuates y los dientes de ajo, una vez bien tostados retira.
- Repite el mismo paso, pero ahora con todos los chiles. Es importante que los dejes ahí en la sartén.
- Vierte todos los ingredientes previamente tostados junto a los chiles y añade el vintage blanco y deja evaporar por 3 minutos.
- Cuando hayan transcurridos esos minutos, incorpora el aceite, el piloncillo y la sal al gusto. Deja que la salsa se vaya cocinando a fuego lento por 20 minutos.
- Retira la sartén del fuego y deja enfriar la sala. Una vez que esté fría intégrala en un recipiente.
- Si deseas hacer la receta de salsa macha con arándanos, es el mismo procedimiento, pero incluyendo este fruto seco.

Acompaña tus desayunos con salsa macha
Ahora que ya tienes la receta de salsa macha, en su versión tradicional o con arándanos, vas a querer comerla con todo. Para el desayuno es una gran opción, sobre todo si la acompañas con quesadillas, toast de huevo o aguacate y huevos al gusto. Además de su sabor picante, esta salsa destaca por su textura crujiente gracias a los cacahuates y al ajonjolí. También es espesa y puede conservarse durante bastante tiempo en el refrigerador. ¡Disfruta!

