Prácticamente en todo México se come fenomenal, pero la península de Baja California es una locura. Con costas hacia el Pacífico y el Mar de Cortés, aquí las pescas son generosas. Cuando juntamos esto con el sello ‘monchoso’ de la cultura culinaria del norte, el resultado es una cocina fresca y reconfortante a la vez, donde el gozo es mucho más importante que las pretensiones. Esto es especialmente cierto en La Paz, pues aunque se trata de la capital de Baja California Sur, este lugar mantiene un perfil más bajo que otros destinos en el estado —como Los Cabos o Todos Santos—. Sin embargo, La Paz es una de las mejores ciudades para comer en México, y estos restaurantes son solo un ejemplo de ello.


Casamarte
Ubicado sobre el malecón de La Paz, con vistas al mar y a la playa y a la gente que pasa, este restaurante es una gozada que entiende que la comida no solo se disfruta, también cuenta una historia. En Casamarte, el chef Héctor Palacios —orgulloso paceño— apuesta por las pescas frescas, sin disfraces y sin prisa. Además, se prioriza el uso de ingredientes locales y sustentables. En el menú encontrarás platos que van de lo ligero a lo ‘monchoso’, como las almejas Pismo gratinadas y acompañadas con tortilla de harina. Nosotras recomendamos ir al atardecer, pues si tienes suerte, desde tu mesa podrás ver cómo el sol se hunde en el mar mientras comes.


Quemadero
Después de trabajar como sous chef en la cocina de Pujol, Alejandro Villagomez decidió dejar la CDMX y apostar por La Paz. Ahora se encuentra detrás de Quemadero, un restaurante que fusiona paisajes, diseño y gastronomía para escribirle una carta de amor a la península de Baja California. A pesar de los manteles blancos —con bordados que hacen alusión al fuego— y la cristalería finísima, el lugar conserva una atmósfera sofisticada pero desenfadada que invita a pedir al centro y extender las sobremesas. En la carta encontramos platos de mar y tierra, con cortes premium y pescas sustentables. Si la conversación se torna festiva, al final de la noche pueden descubrir el speakeasy escondido detrás del restaurante.


Mariscos ‘El Tigre’
Ir a La Paz y no comer ostiones casi cuenta como no haber ido a La Paz. Mariscos ‘El Tigre’ es uno de esos restaurantes que sabes que valen la pena porque siempre hay gente alrededor del mostrador donde exhiben sus conchas. Aunque este local tiene 11 años, la familia de Luis Fernando Picos lleva más de tres décadas dedicándose a los mariscos. De hecho, el negocio lo empezó su suegro, un pescador de Mazatlán, Sinaloa que migró a La Paz en los 90. Aquí el asunto no es fancy, pero vaya que la calidad de lo que venden es top, pues todas las pescas son locales y del día. La simplicidad es la clave del éxito: limón, sal y algunas salsas al gusto del cliente.


Biznaga
A cargo del chef Carlos Zarate, Biznaga es un restaurante en La Paz cuya personalidad se va construyendo en los detalles. El interiorismo y la carta comparten una esencia ecléctica que proyectan la versatilidad del destino: hay mariscos frescos y cocteles de la casa, pero también una milanesa extra ‘monchosa’. El nombre completo es Biznaga Baja Bistro, y una de sus especialidades es crear platos que quizá no habías probado en otro sitio, y que no obstante se sienten familiares. Los viernes y sábados, el patio abre por las noches para convertirse en pura fiesta con música y baile, aunque la comida no pierde protagonismo.


Barco
Ubicado frente al mar en el Hotel Índigo La Paz, Barco es un restaurante de cocina estilo baja-med, dirigido por el chef Manuel Guzmán. Este lugar celebra la calidad de las pescas locales, pero con recetas inspiradas en en Mediterráneo. Sin embargo, la intención no es ‘hacerte sentir en Europa’, sino reconocer la belleza y la excelencia de este destino en Baja California Sur. Aunque el salón interior es muy agradable —sobre todo en los días más calurosos—, te recomendamos buscar una mesa en la terraza, pues tiene vistas a los botes en la marina.


