Un evento que nació para entretener a los huéspedes de un hotel terminó convirtiéndose en una tradición para toda una región. Eso es precisamente lo que ocurrió con el Thai Fest del hotel Banyan Tree Mayakoba. Año tras año, habitantes de Cancún, Playa del Carmen y otros rincones de la Riviera Maya apartan la fecha para asistir a esta celebración que, por un día, transforma uno de los hoteles más espectaculares de México en una pequeña ventana a Tailandia. Este año celebraron la octava edición, un número considerado de buena suerte en la cultura tailandesa. Y quizá la fortuna tuvo algo que ver porque rompieron récord de asistencia con más de 600 personas. El nivel de producción es digno de aplaudirse. Todos los asistentes, —incluyéndonos—, pudimos comprobar que no hace falta cruzar medio mundo para sentir que viajaste al otro lado del planeta. Y después de vivirlo, te contamos por qué no deberías perderte la próxima edición.



Thai Fest Banyan Tree Mayakoba: la obsesión por hacerlo mejor cada año
La misión del Thai Fest es simple: que por unas horas olvides que estás en la Riviera Maya y sientas que acabas de aterrizar en Bangkok. Que te rodeen los aromas de su comida callejera, la música, los sabores y pequeños detalles de la cultura tailandesa. Para lograrlo, el equipo de Banyan Tree Mayakoba comienza a preparar cada edición con hasta seis meses de anticipación y siempre se plantea la misma pregunta: cómo hacerlo cada vez mejor. La edición de este año se celebró el pasado 13 de junio y el resultado fue notable. ‘Es un festival hecho por manos mexicanas, pero asesorado por gente tailandesa; no habría manera de hacerlo sin los expertos’, nos contó Alfonso Cunha, gerente general del hotel.



Más de 40 platillos para conocer Tailandia a mordidas
Esa búsqueda de autenticidad se nota desde que cruzas la entrada. La arquitectura de inspiración asiática del Banyan Tree Mayakoba ya pone el escenario perfecto, pero el verdadero corazón del festival está en la comida. A lo largo del recorrido aparecen decenas de puestos estilo kermés que ofrecen más de 40 platillos y bebidas diferentes: sopas, fideos, currys, ensaladas, carnes, postres tradicionales, tés y mucha street food tailandesa llena de especias, hierbas aromáticas, hojas frescas y leche de coco. Detrás de cada receta está la supervisión de Sasikan Thawonwee, la chef tailandesa residente del hotel. ‘Tener una chef tailandesa en casa te da la autenticidad de su cocina y es enriquecedor; estamos felices porque nos nutre como cocineros’, nos dijo Alejandro Rodríguez, sous chef ejecutivo del hotel.



Mucho más que comida tailandesa: las actividades que hacen especial al Thai Fest
A propósito de la octava edición, este año el Thai Fest contó con ocho experiencias diseñadas para acercar a los asistentes a la cultura tailandesa. Desde la bienvenida con el tradicional lavado de manos, un ritual de hospitalidad y purificación; una estación de masaje thai atendida por masajistas tailandesas. Hasta el Árbol Bodhi, donde los visitantes podían escribir deseos y colgarlos en sus ramas, como se hace en muchos templos budistas. Todo ocurría en una ambientación llena de madera, bambú y vegetación exuberante, acompañada en todo momento por música tailandesa en vivo. Conforme avanzó la tarde, la celebración se transformó en una gran fiesta con fuegos artificiales, baile y mucha energía. Este año incluso hubo un after party en Saffron, el restaurante insignia del hotel, en respuesta a quienes en ediciones anteriores simplemente no querían que la noche terminara. Entre los asistentes había desde habitantes de la Riviera Maya hasta autoridades diplomáticas, representantes de la comunidad tailandesa en México, chefs, restauranteros y viajeros de distintas partes del mundo. El resultado fue una edición récord que confirmó por qué este festival se ha convertido en una de las celebraciones culturales más queridas de la región.



La experiencia de hospedarte en Banyan Tree Mayakoba
Si además de vivir el Thai Fest tienes la oportunidad de hospedarte en Banyan Tree Mayakoba, no la desperdicies. La experiencia tailandesa no se queda en el festival, sino que se extiende a todo el resort. El hotel es una auténtica fantasía. Está construido dentro del exclusivo complejo Mayakoba, en Playa del Carmen, e integrado de forma respetuosa con la laguna y los manglares que lo rodean. Al llegar, lo primero que roba el aliento es el enorme árbol banyan que da nombre al hotel y a las demás propiedades del grupo. Después llega el momento de conocer las villas, una de sus mayores virtudes. Desde fuera parecen enormes casas privadas y, en cierto modo, lo son: cada una cuenta con alberca y jacuzzi propios de grandes dimensiones, una amplia sala de estar independiente y vistas a la laguna o a los manglares. La privacidad es absoluta. En el interior, los techos de doble altura y los enormes ventanales, que prácticamente sustituyen las paredes, llenan el espacio de luz natural y conectan con la vegetación exterior. Para moverte por el resort puedes usar las bicicletas afuera de cada villa o solicitar alguno de los carritos de golf que te llevan a cualquier rincón. Todo se siente como una especie de vecindario utópico escondido en medio de la selva.



Seis restaurantes, tres bares y un speakeasy, la nueva joya del hotel
El hotel ofrece una increíble variedad culinaria con seis restaurantes y tres bares, y recientemente ha añadido una nueva propuesta gastronómica. Destaca Saffron, el restaurante insignia del resort, famoso por su cocina tailandesa contemporánea y auténtica. Sands Beach Club, un espacio relajado junto al mar donde puedes disfrutar de mariscos y cocina internacional. Otra opción es Cello, que ofrece deliciosa cocina italiana, y Oriente, un acogedor restaurante de desayunos a solo unos pasos de la laguna. La nueva propuesta, Suna, es un speakeasy de cocina nikkei, donde fusionan técnicas milenarias de la gastronomía japonesa con la riqueza de los ingredientes peruanos. En su menú, encontrarás delicias como el clásico ceviche peruano, edamames, sushi y arroz negro, además de cócteles que son parte de la experiencia. Todo en un lugar pequeño e íntimo, que promete convertirse en la nueva joya del hotel.



Paseo en bote, masajes, golf y más: todo lo que puedes disfrutar en el resort
Aunque la habitación tiene todo para no salir, el resort ofrece una amplia variedad de actividades para disfrutar todos sus rincones. Una de las más especiales es el paseo en bote por la Laguna Mayakoba, donde se realizan ecotours guiados a través de los canales para observar aves, tortugas e incluso pequeños cocodrilos en su hábitat natural. También hay clases de cocina para aprender a preparar platillos yucatecos, una forma deliciosa de conectarse con la región. O para quienes buscan relajación total, el spa de inspiración asiática ofrece distintas terapias como el masaje balinés, basadas en tradiciones milenarias y realizadas por terapeutas certificadas, en su mayoría de origen tailandés. A esto se suma el acceso al campo de golf El Camaleón, diseñado por Greg Norman y famoso por albergar torneos profesionales. El plan también se extiende en la playa con kayaks y paddleboard, así como senderos para recorrer a pie o en bicicleta. Al final, Banyan Tree Mayakoba lo tiene todo: desde la experiencia de su Thai Fest hasta cada rincón de su complejo. Amamos conocerlo y morimos por regresar.



