No cabe duda de que la gastronomía jalisciense es una de las más deliciosas y variadas de nuestro país. Esta región nos ha regalado platillos emblemáticos como la torta ahogada, la birria y el pozole, que se disfrutan prácticamente en cualquier rincón del estado. Pero para probar la famosa tostada raspada hay que viajar hasta Zapotlanejo, donde nació este antojito y donde sigue siendo uno de los favoritos. ¿Te gustaría probarla?


La tostada raspada de Zapotlanejo: mide 30 cm y es muy crujiente
La tostada raspada de Zapotlanejo es un antojito mexicano que nació en las cocinas de esta ciudad, que forma parte del Área Metropolitana de Guadalajara. La gente viaja alrededor de 40 minutos desde el centro de la ‘Perla Tapatía’ solo para probar esta peculiar tostada, que mide 30 cm de largo, tiene una textura rasposa y es muy crujiente al morderla. Se prepara con una tortilla de maíz que primero se cuece en un comal de leña.

Después, la tortilla pasa por un metate, donde se raspa toda la superficie para quitar gran parte de la masa y dejarla con una textura ligera. Posteriormente, se deja secar para eliminar la humedad y, una vez lista, se lleva a una sartén con aceite para dorarla solo de una cara. Cuando la tostada raspada ya está lista, se añaden frijoles refritos, carne deshebrada o cueritos, lechuga picada, jitomate y limón.

El antojito mexicano que nació en Zapotlanejo durante el siglo XX
Se estima que este antojito mexicano se ‘inventó’ a principios del siglo XX; sin embargo, no existe una confirmación histórica de cómo nació. Algunos relatos cuentan que esta tostada ya se comía durante la Revolución Mexicana. En aquella época existía la creencia de que las mujeres que acababan de dar a luz no debían comer tortillas durante la cuarentena, pero sí podían comerlas secas y crujientes. Hasta ahora no existe una historia consistente que confirme cómo nació la tostada raspada, pero lo que sí sabemos es que se convirtió en uno de los antojitos más representativos de Zapotlanejo.

