Tlalnepantla de Baz es uno de los 125 municipios que conforman el Estado de México. Hoy es uno de los lugares más importantes del Valle de México, pero no mucha gente sabe que, entre su entorno urbano, se encuentra un antiguo centro ceremonial. Hablamos de la Zona Arqueológica de Santa Cecilia Acatitlán, un sitio prehispánico donde todavía se conservan pirámides y esculturas. Aquí te contamos un poco de su historia y lo que puedes encontrar en este lugar.


La zona arqueológica de Tlalnepantla que fue un centro ceremonial
La Zona Arqueológica de Santa Cecilia Acatitlán fue un antiguo centro ceremonial cuyo nombre significa ‘en el lugar de los carrizos’. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia – INAH –, el asentamiento se fundó entre los años 1180 y 1200 d.C., cuando grupos chichimecas se establecieron en la región. Con el tiempo, estos grupos se mezclaron con los toltecas y, más adelante, el sitio quedó bajo la influencia de los mexicas.

La pirámide escalonada y el templo de Santa Cecilia Acatitlán
Aunque la Zona Arqueológica de Santa Cecilia Acatitlán, en Tlalnepantla, no es tan grande como la de Teotihuacán, cuenta con dos grandes atractivos. El principal es el Templo Mayor de Acatitlán, una pirámide escalonada con alfardas y un templo en la parte superior. Se cree que esta estructura fue construida en cuatro etapas y posteriormente restaurada por especialistas. Dentro del complejo también se encuentra el Museo de la Escultura Mexica ‘Eusebio Dávalos Hurtado’, donde puedes conocer esculturas de piedra y barro, además de una antigua casa que recrea algunos aspectos de la vida cotidiana de otra época.

Costos y horarios de acceso a la Zona Arqueológica de Santa Cecilia Acatitlán
La zona arqueológica de Tlalnepantla se encuentra en el Circuito Acatitlán y abre de martes a domingo, de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. La entrada tiene un costo de $80 MXN para mexicanos y $145 MXN para extranjeros. Los domingos el acceso es gratuito, al igual que para estudiantes y profesores cualquier día de la semana. Si aún no la conoces, es un buen plan para descubrir otra parte de la historia prehispánica de México.

