Uno de los escenarios más famosos de Jordania son sus cañones de altas paredes de piedra rojiza por donde cualquiera soñaría caminar. Lo mejor es que no hace falta cruzar el mundo para vivir algo así y es queen Veracruz existe un lugar muy parecido. Se trata del Arroyo del Cura, un cañón estrecho y escondido en las faldas del Cerro Picudo. Lo más llamativo son sus formaciones rocosas ondulantes y de colores que van del ocre al rosado. Aunque se encuentra justo en la frontera entre Veracruz e Hidalgo, la forma más sencilla de llegar es por el lado hidalguense, cerca de la localidad de San Nicolás Atecoxco. Desde la CDMX, el trayecto toma alrededor de dos horas y media y es ideal para una experiencia de senderismo única.


El Arroyo del Cura: una maravilla geológica
El Arroyo del Cura se formó hace millones de años por la erosión del agua y el viento. Sus paredes alcanzan hasta 20 metros de altura y se extienden a lo largo de unos 3 kilómetros. Como ya mencionamos, uno de sus grandes atractivos son las tonalidades de sus rocas, que van del ocre al rosado, pasando por tonos beige, marrón y café, y que cambian sutilmente con la luz del día, dándole un aspecto distinto a cada hora. Además, muchas de sus paredes tienen formas onduladas que parecen olas petrificadas o bloques de piedra perfectamente equilibrados entre los muros. Y en algunos tramos, el cañón se estrecha tanto que las paredes casi se tocan, creando una especie de ‘techo’ natural.



Cómo llegar y qué necesitas para recorrer el Arroyo del Cura
Para llegar al Arroyo del Cura, primero hay que caminar desde la localidad de San Nicolás Atecoxco por un sendero muy pintoresco que atraviesa manantiales, riachuelos y vegetación abundante. El trayecto ya es parte de la experiencia. Una vez en el cañón, es recomendable contratar a un guía local que conozca bien los caminos y pueda orientarte entre las paredes de roca, ya que el terreno puede ser confuso en algunos tramos. Recorrer el Arroyo del Cura de principio a fin toma alrededor de 45 minutos. No se trata de una ruta especialmente difícil, pero sí implica caminar sobre piedra, trepar en algunas partes y cruzar algunas pozas de agua, por lo que es importante llevar ropa cómoda y calzado adecuado para montaña o senderismo. Aunque no es extremo, es una aventura que combina naturaleza, ejercicio y vistas increíbles.


Un lugar inusual para conectar con la naturaleza
Además de disfrutar de un paisaje tan inusual como espectacular, algunos guías locales ofrecen la experiencia de hacer rappel en ciertos tramos del cañón, lo que le da un toque extra de aventura al recorrido. Por supuesto, las formaciones rocosas y los juegos de luz entre las paredes hacen de este lugar un paraíso para tomar fotos impresionantes. Es perfecto para desconectarte de la rutina y sumergirte en un entorno natural que, aunque está muy cerca de la ciudad, te hace sentir en un rincón remoto. El acceso al Arroyo del Cura suele costar alrededor de $100 por persona, incluyendo el acompañamiento de un guía local. Y recuerda, cuando lo visites: cuida el entorno, no dejes basura y evita tocar las formaciones rocosas para ayudar a conservar este lugar tan fascinante.


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