Cuando la CDMX tenía Palacios del Cine: las enormes salas que desaparecieron mucho antes de que existiera Netflix

Algunas cosas son mejores ahora, pero ir al cine definitivamente no es una de ellas. En la época de nuestros abuelos, la experiencia era otra: entrar a un cine podía sentirse como llegar a un verdadero palacio. Eran espacios pensados no solo para proyectar películas, sino para transportar al espectador desde el primer momento, con arquitectura imponente y detalles desbordantes. Hoy, muchos de aquellos Palacios de Cine en la CDMX han desaparecido, víctimas del paso del tiempo, los cambios en la industria o incluso tragedias inesperadas. Aquí reunimos algunos de esos gigantes que ya no existen y que sobreviven en la memoria —y en algunas fotos— recordándonos lo chido que era ir al cine y dejando la duda en el aire de si algún día volveremos a vivir algo así.

Antiguo Cine Regis en la CDMX
Antiguo Cine Regis en la CDMX. Foto: cinesilentemexicano.wordpress.com
Palacios de Cine en la CDMX
Cine Orfeón, uno de los antiguos Palacios de Cine en la CDMX. Foto: @rinaldit2

El Cine Roble

Inaugurado en 1950, el Cine Roble fue quizá el más elegante de la capital. Ubicado en Paseo de la Reforma 133, contaba con 4,150 butacas, lo que lo convirtió en uno de los cines más grandes del mundo en su momento. Su diseño, a cargo del arquitecto Juan Sordo Madaleno, buscaba emular la opulencia europea, con una decoración neoclásica, enormes candiles, columnas de mármol y una imponente escalinata doble. En su vestíbulo desfilaron figuras de la Época de Oro del cine mexicano, así como estrellas internacionales. Además, fue sede de la Reseña Mundial de Cine, donde se proyectaban películas premiadas en festivales como Cannes, Venecia o Berlín. Pero su declive comenzó tras el terremoto de 1985; aunque el edificio se mantuvo en pie, su estructura quedó seriamente dañada. Permaneció abandonado durante años hasta que finalmente fue demolido en los 90 y en su lugar se construyó lo que hoy es el edificio del Senado de la República.

Palacios de Cine en la CDMX
Cine Roble sobre Paseo de la Reforma. Foto: FB Era Nostalgia

El Cine Regis

El Cine Regis es uno de los símbolos más nostálgicos de los antiguos Palacios de Cine en la CDMX. Inaugurado en 1924 sobre la Avenida Juárez, no era solo una sala de proyecciones, sino que formaba parte de un complejo que incluía el Hotel Regis y la famosa Farmacia Regis. Su fachada combinaba elementos neoclásicos con toques modernos, coronada por una marquesina de neón que se volvió icónica en las postales de la Alameda Central. Con capacidad para unas 3 mil personas, fue uno de los grandes del centro y pionero en incorporar pantallas de gran formato y sistemas de sonido envolvente. En sus años de esplendor, era normal ver a figuras como Agustín Lara o María Félix pasando por ahí tras una función especial. Su final fue en el terremoto de 1985, el Hotel Regis colapsó casi por completo y una explosión de gas en sus cocinas provocó un incendio que terminó por consumir lo que quedaba de la sala de cine. Hoy, en ese mismo lugar, se encuentra la Plaza de la Solidaridad, un espacio público que honra la memoria de las víctimas.

Palacios de Cine en la CDMX
Cine y Hotel Regis. Foto: @mexicoretro

El Cine Orfeón

Abierto en los años 30 y remodelado en los 40 con un impresionante estilo Art Déco, el Cine Orfeón, ubicado en la calle de Luis Moya en el Centro Histórico, tenía capacidad para más de 4,600 espectadores. A diferencia del Roble o el Regis, su estructura sigue en pie, lo que lo convierte en una especie de ‘fantasma arquitectónico’ que aún domina el paisaje de la zona. Su diseño fue obra de los arquitectos John Eberson y Drew Eberson, conocidos por sus teatros atmosféricos en Estados Unidos. Su fachada destacaba por una torre vertical de líneas geométricas y relieves. En el interior, el lujo era más sobrio con una distribución de butacas que garantizaba buena visibilidad desde cualquier ángulo y gracias a su diseño acústico también fue sede de conciertos. En sus años de esplendor, el cine impulsó la vida económica de la calle donde surgieron loncherías, cafeterías y estacionamientos que dependían de las multitudes que asistían a las funciones. Sin embargo, a finales de los 80 sufrió el mismo destino que otros grandes palacios: el público comenzó a preferir complejos más pequeños en centros comerciales, y el Orfeón cerró definitivamente en 1994. 

Palacios de Cine en la CDMX
Cine Orfeón. Foto: @rinaldit2

El Cine Odeón

El Cine Odeón, ubicado en la calle de Mosqueta —hoy Eje 1 Norte— en la mítica colonia Guerrero, es un gran ejemplo de cómo el lujo cinematográfico se democratizó en los barrios populares de la CDMX. Inaugurado en 1947, llevó la experiencia de un palacio de cine al corazón de una de las zonas más tradicionales de la ciudad. Era una joya del Art Déco tardío, con una fachada inconfundible: una estructura imponente coronada por una marquesina que iluminaba toda la calle. En su interior, con capacidad para cerca de 4 mil espectadores, destacaban los amplios vestíbulos con maderas finas y detalles geométricos. Pero su declive llegó a finales de los años 70 debido al abandono y a la crisis de la industria cinematográfica nacional. Aunque resistió el terremoto de 1985, los daños en la zona aceleraron su deterioro. Con el tiempo, el cine se redujo, perdió prestigio y terminó convertido en una sala de segunda corrida, hasta cerrar definitivamente en los años 90, marcando el fin de otro de los grandes Palacios de Cine en la CDMX.

Palacios de Cine en la CDMX
Cine Odeón en la Col. Guerrero. Foto: museodelestanquillo.com

Cine Florida

Por otro lado, el Cine Florida fue el gran orgullo de Tepito y una de las salas más espectaculares del norte del Centro Histórico, el palacio popular por excelencia. Ubicado en la calle de Peña y Peña e inaugurado en 1944, no escatimó en dimensiones: diseñado por el arquitecto Juan Sordo Madaleno —el mismo detrás del Cine Roble—, su arquitectura combinaba el funcionalismo con detalles monumentales y techos altísimos. Su capacidad era descomunal, con espacio para cerca de 7,500 espectadores. Casi el doble que otros grandes recintos de la época, y se hizo famoso por sus maratones de cine mexicano. Sin embargo, el Cine Florida no cerró por falta de público. En 1982, sufrió un incendio devastador que dañó seriamente su estructura y, aunque hubo intentos por rescatarlo, el terremoto de 1985 terminó por sentenciarlo. Hoy, en su lugar, se encuentra la Plaza Comercial Florida, donde venden ropa, el último recuerdo de otro de los emblemáticos Palacios de Cine en la CDMX. 

Palacios de Cine en la CDMX
Antiguo Cine Florida en Tepito. Foto: FB Era Nostalgia

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