Aunque Xochimilco no es una mala opción para comprar plantas, la realidad es que en el Estado de México existe un pueblo entero dedicado a la floricultura que fácilmente le pelea el primer lugar. Se llama San Lorenzo Tlacotepec y, si tuviéramos que describirlo en una sola frase, probablemente sería ‘El gigantesco jardín de México’. Aquí lo que más abunda son laberintos interminables de viveros, enormes invernaderos y flores de todos los tipos y colores. De hecho, este pueblo es uno de los centros productores de plantas ornamentales más importantes del país. Forma parte del municipio de Atlacomulco y queda a hora y media de la CDMX. Así que si eres de esas personas que no puede salir de un vivero sin llevarse aunque sea ‘una plantita más’, este lugar podría convertirse fácilmente en tu paraíso.


Así se convirtió San Lorenzo Tlacotepec en un paraíso de flores y plantas
San Lorenzo Tlacotepec es una comunidad con una larga antigüedad. Fue fundada originalmente por el pueblo mazahua, mucho antes de la llegada de los españoles, y durante siglos su economía estuvo ligada principalmente al cultivo de maíz y la agricultura tradicional. Sin embargo, el gran cambio llegó apenas en la década de 1980, cuando productores locales como Marcelino Mendoza Blas y Pablo Cárdenas comenzaron a sustituir las milpas por cultivos de rosales. Con la llegada de nuevas tecnologías y plásticos especiales para invernadero en los años 90, la floricultura explotó por completo y terminó transformando al pueblo. Hoy, gran parte de la economía de la comunidad gira alrededor de las flores y las plantas. Se calcula que existen más de 300 viveros donde se cultivan alrededor de 600 variedades distintas, incluyendo una producción masiva de cempasúchil y nochebuenas que cada año.


Así es comprar plantas en San Lorenzo Tlacotepec
El pueblo entero de San Lorenzo Tlacotepec funciona prácticamente como un gigantesco mercado de flores y plantas al aire libre. Aquí no necesitas buscar demasiado: basta con llegar para encontrarte con calles rodeadas de invernaderos uno tras otro, especialmente sobre avenidas principales como Hidalgo y el circuito que conecta las distintas calles del pueblo. Aunque gran parte de la producción se vende al mayoreo para camiones y distribuidores, todos los viveros también están abiertos al público general y te venden desde una sola maceta sin problema. Entre los productores más conocidos están Viveros Rancho Calderón, Viveros El Trébol, Invernaderos Gonzaga y La Casa del Bonsái, aunque en realidad lo más divertido es ir manejando despacio y detenerte en los lugares que más te llamen la atención. Puedes recorrer libremente los pasillos de los invernaderos, tomar un carrito o una caja e ir escogiendo tus plantas.
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El paraíso de las plantas baratas a una hora y media de la CDMX
La variedad es enorme. Aquí encuentras desde plantas de sol y sombra, cactus y suculentas exóticas, hasta bonsáis, árboles frutales, cítricos, jacarandas, arces japoneses y ejemplares raros que parecen piezas de colección. Y lo mejor es que, al comprar directamente con los productores, los precios suelen ser muchísimo más bajos que en mercados de la CDMX y centros comerciales: puedes encontrar macetas pequeñas desde $15 pesos y plantas medianas o grandes entre $35 y hasta $300 pesos dependiendo de la especie. Además de vegetación, también venden prácticamente todo lo necesario para cuidarlas: macetas de barro, cerámica, cantera o fibra de vidrio, distintos tipos de tierra y sustratos, fertilizantes, herramientas de jardinería y hasta rollos de pasto. Si vas en fin de semana, lo mejor es llegar temprano para estacionarte con calma, recorrer los invernaderos sin tanto calor y encontrar las mejores piezas antes de que se llenen los pasillos. Pero eso sí: lleva espacio de sobra en la cajuela, porque salir de San Lorenzo Tlacotepec con las manos vacías es prácticamente imposible.


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