Hacer un viaje sola es una de esas experiencias que hay que vivir al menos una vez. Y es que no se trata solo de una “meta”, sino de recordarnos que nuestra propia compañía es igual de valiosa que la de una pareja, una amiga o un familiar. Además, es una manera de reconectar con una misma, de escuchar qué es lo que nos pide el cuerpo, a dónde nos lleva la mente, y cómo podemos sanar nuestro espíritu. Si decides viajar sola, estos hoteles en México son perfectos para hospedarte y gozar de una estancia tranquila, muy fotogénica y absolutamente apapachadora.


Mantra Hotel Boutique: una experiencia holística y multisensorial en Punta Zicatela
Si viajas sola con el propósito de reencontrarte y conectar con el aquí y el ahora, Mantra Hotel en Punta Zicatela es un oasis consagrado al bienestar. Su estética contemporánea integra texturas y materiales naturales para procurar una continuidad los paisajes oaxaqueños. Con tan solo 12 habitaciones, este hospedaje procura una atmósfera íntima que promueve la serenidad y la introspección. En el rooftop encontrarás una alberca con piso de cristal. Sin embargo, no cabe duda de que la joya de la corona —y el corazón del proyecto— es el spa. Cuentan con todo tipo de servicios, desde sauna, vapor y jacuzzi con hidromasaje, hasta faciales y masajes con distintos enfoques. Destacan el de drenaje linfático para eliminar toxinas, el masaje con bambú para liberar tensiones profundas o el de piedras calientes, para relajar los músculos.


Ahau Tulum: un hospedaje que honra las raíces mayas y la conexión con la Selva Maya
Si viajas sola a Tulum, este hotel boutique podría ser el hospedaje ideal, sobre todo si quieres unaexperiencia más auténtica y en sintonía con el destino. Ahau busca un equilibrio entre la tradición y la evolución, haciendo énfasis en la relación con el entorno. Cuentan con distintas prácticas de bienestar inspiradas en rituales ancestrales de distintos rincones del mundo, como temazcal, yoga y sound healing. Desde suites hasta villas frente al mar, este hotel es íntimo, pero procura que cada espacio esté cargado de magia. Además, tiene su propio restaurante y un grill sobre la playa para comer viendo el mar.


Chablé Maroma: el lujo entre el manglar y el Caribe en la Riviera Maya
Entre la selva y el Caribe, donde los manglares se encuentran con la arena blanca y las aguas turquesa de la playa Maroma, se encuentra Chablé Maroma —que además cuenta con una llave Michelin—. Este hotel es un auténtico destino de lujo que te recibe con los brazos abiertos y una experiencia auténtica, elegante y muy exclusiva. La propiedad cuenta con 70 villas escondidas entre la naturaleza, con grandes ventanales, regaderas exteriores, baños enormes e incluso alberca privada. En cuanto a la oferta gastronómica, tienen un restaurante con una estrella Michelin, así como un restaurante para desayunar frente a la alberca y una terraza para disfrutar de los mariscos más frescos al atardecer. Por supuesto, el spa es un sueño. Cuentan con todo tipo de masajes, faciales, tratamientos y rituales para renovarte.


Casa Yute: yoga frente al mar en un hotel boutique minimalista cerca de Mazunte
A solo diez minutos de Mazunte, Casa Yute es un refugio resguardado de las multitudes en la playa Aragón. Aquí el lujo se entiende a partir de una simplicidad consciente que fomenta la introspección y la conexión con el entorno, ideal para hospedarte si viajas sola a Oaxaca. Se trata de un hotel boutique con enfoque familiar, vistas hacia el mar y habitaciones amplias pensadas para el descanso real. Aunque no cuentan con spa, ofrecen clases de yoga enfocadas en liberar el estrés y conectar con el interior.


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