La luna llena de mayo es también conocida como la Luna de las Flores gracias a la tribu algonquina del sureste de Canadá y el noreste de Estados Unidos. La bautizaron de esta manera para festejar el auge de las floraciones en primavera. Este año, la Luna de las Flores será visible el viernes 1 de mayo a partir de las 6 de la tarde, y puedes ir a bañarte en su luz en un recorrido por los canales de Xochimilco. Aquí te dejamos detalles del recorrido de la luna llena en Xochimilco y dónde puedes cenar después.

Foto: Cortesía
La Lunada
El recorrido que ofrece el INAH comenzará a las 7:30 pm en la entrada del embarcadero de Cuemanco y durará 3 horas, concluyendo a las 11 pm y el costo por persona es de $264 MXN. Por un costo extra podrás disfrutar de un café de olla, aperitivos e incluso una cata de mezcal. También podrás rentar unos radios con audífonos para escuchar la narración del maestro en estudios mesoamericanos, Iván Lino Ramos, quien será el guía del paseo.

Foto: Ivan Cortez
Al caer la noche, la calma de los canales y el viento contra las ramas de los árboles reemplaza el caos, la música y el bullicio de la gente que caracterizan el embarcadero. Entre el silencio y la oscuridad, podrás sumergirte en la belleza primaveral de las chinampas iluminadas únicamente por las estrellas. Ahí, la luna llena se reflejará en el agua de los canales de Xochimilco.

Foto: Roger Ce
¿A dónde ir después?
Si el mezcal y los aperitivos del recorrido de la luna llena en Xochimilco te abren el apetito, el restaurante Los Danzantes Coyoacán, ubicado en el centro de Coyoacán, ofrece un ambiente bohemio mexicano que complementará la experiencia cultural de la lunada. En su terraza podrás continuar admirando la Luna de las Flores mientras disfrutas de su amplia carta de mezcales, cócteles frutales y platillos especializados en huitlacoche. Para quienes busquen prolongar la noche, el bar La Celestina ofrece una variedad de cócteles, así como tacos, hotdogs y otros antojitos.


Experimentar un Xochimilco silencioso e iluminado por la luna es una oportunidad que se da pocas veces al año. Por ello, te recomendamos que reserves con anticipación en el correo del INAH para que disfrutes del agua tranquila y los colores de la trajinera iluminados por la luna de la primavera.
