Existe un pueblo de playa en México donde no hay grandes resorts ni tráfico, pero sí tres restaurantes reconocidos por la Guía Michelin y una gran oferta de ocio para disfrutar de días completos de salidas y disfrute. Se trata de Todos Santos, un lugar donde la vida nocturna no se mide en antros, pues no hay ninguno, sino en lo hermosas que se ven las estrellas al caer la noche debido a la poca contaminación que hay en el lugar. Lo que le falta en grandes cadenas y supermercados lo compensa con una escena cultural auténtica que refleja la historia ranchera y la vida silvestre de Baja California Sur.

Este oasis perfecto para retirarse y dejar atrás el estrés de la vida laboral está a una hora de Los Cabos, pero se siente a un mundo de distancia: ahí no hay vendedores ambulantes, ni turismo masivo. Los restaurantes farm-to-table con productos de granjas orgánicas locales son más comunes que el fast-food, y una comunidad internacional de artistas, yoguis y jubilados que llegaron buscando tranquilidad y se quedaron porque descubrieron que Todos Santos todavía conserva esa autenticidad que hace décadas perdieron otros pueblos de playa en México.

Por qué Todos Santos es seguro
Todos Santos está en Baja California Sur, uno de los cinco estados más seguros de México según el INEGI. La percepción de inseguridad en La Paz es de 46.4%, muy por debajo del promedio nacional de destinos de playa. Baja California Sur mantiene tasas de homicidios dolosos bajas y una incidencia delictiva controlada gracias a la fuerte presencia de la Guardia Nacional y la Marina en zonas estratégicas, además de que su principal fuente de ingresos es el turismo, por lo que el gobierno estatal prioriza la seguridad. Todos Santos específicamente es un pueblo pequeño donde todo mundo se conoce, con calles tranquilas que se pueden caminar de noche.

La oferta gastronómica que no esperarías en un pueblo
Todos Santos tiene tres restaurantes reconocidos por la Guía Michelin –algo casi inaudito para un pueblo de 10 mil habitantes–. Restaurant 1890, que fusiona cocina europea clásica con ingredientes frescos de Baja California Sur: steak tartare, crudos delicados, platillos que cambian según la temporada. Benno, dentro del Hotel San Cristóbal, también con Llave Michelin, ofrece comida todo el día con vista al mar, pescado del día con salsa de hierbas y semillas de calabaza, y churros artesanales de postre. Tenoch, en el hotel Paradero Todos Santos, que sirve cocina hecha con ingredientes locales cultivados en la granja del mismo restaurante. Entre muchos otros que cultivan sus propios ingredientes o los obtienen de granjas orgánicas locales, y los pescados y mariscos llegan frescos del Pacífico. Para un pueblo de su tamaño, Todos Santos tiene una escena gastronómica que compite con ciudades diez veces más grandes.

Surf, yoga, arte y nada de estrés
Todos Santos atrae a surfistas de todo el mundo por sus olas en Playa Cerritos y San Pedrito, donde hay escuelas y renta de tablas para principiantes. Los yoguis tienen decenas de estudios y sesiones de flow que se ofrecen diariamente. La escena artística es fuerte: galerías de arte llenan las calles coloridas del centro, y Todos Santos se ha convertido en refugio de artistas, pintores, escultores y fotógrafos que llegaron buscando inspiración y luz. En la zona hay muy poco tráfico, de hecho no hay semáforos ahí. Las actividades diarias son ver ballenas migratorias en invierno desde la costa, caminar por el desierto y visitar la Misión de Todos los Santos. Para jubilados que buscan un estilo de vida activo pero relajado, con acceso a naturaleza, cultura y comunidad internacional, Todos Santos ofrece exactamente eso.

No es barato, pero tampoco es Los Cabos
Todos Santos no es el pueblo más económico de México, pero tampoco se compara con un Playa del Carmen o un Los Cabos. Las rentas de casas pequeñas empiezan alrededor de $800-1,200 dólares al mes, dependiendo de la ubicación y características de la vivienda. La comida en restaurantes locales ronda los $200-$400 pesos mexicanos, mientras que los productos frescos en el mercado local son económicos, por lo que si cocinas en casa el costo de vida baja considerablemente. Los servicios de agua, luz y teléfono son asequibles, por lo que no te llevarás sopresas al recibir tus facturas mensuales de la vivienda.

Tendrás todo lo necesario sin perder el encanto
Todos Santos tiene infraestructura básica sólida sin convertirse en ciudad. Hay clínicas médicas y farmacias en el pueblo, y para emergencias o atención especializada, La Paz está a 1.5 horas y Los Cabos a 1 hora. Hay supermercados pequeños, tiendas de abarrotes, mercado local de productos frescos, gasolinera, cajeros automáticos, oficina postal, y suficientes servicios para no depender de salir del pueblo para las necesidades del día a día. El internet es bueno, lo cual es importante para jubilados que quieren mantenerse conectados o para nómadas digitales. Las calles del centro son empedradas y caminables, hay taxis locales, y si tienes coche puedes moverte fácilmente a playas cercanas.

El clima: calor casi todo el año sin huracanes
Todos Santos tiene clima desértico-costero: caluroso y seco la mayor parte del año, con temperaturas que van de 20°C en invierno a 35°C en verano. La ventaja es que al estar junto al Pacífico, siempre hay brisa que refresca, especialmente por las tardes y noches. No tiene la humedad pegajosa del Caribe y los inviernos son perfectos: días soleados con temperaturas de 22-28°C, con noches frescas ideales para dormir sin aire acondicionado. Por si fuera poco, llueve muy poco y está más protegido de huracanes que el Caribe debido a su ubicación en el Pacífico.
