En México sabemos que un buen taco no depende solo de la carne. La salsa puede arruinarlo o volverlo inolvidable. Y eso lo tienen clarísimo en Tacos La Romita, una nueva propuesta culinaria en la Col. Roma que entendió perfecto cómo llevar el taco callejero a una versión mucho más sofisticada sin quitarle lo más importante: autenticidad, sabor y salsas que sí pican. Aquí no comes parado sobre la banqueta ni bajo un foco improvisado. En cambio, entras a una hermosa casona rosa con más de un siglo de historia donde sirven tacos con ingredientes de mucha calidad y una mesa entera solo para las salsas. Puede sentirse como una taquería ‘fresona’ pero entienden perfectamente lo que hace grande a un taco en México.


Así es La Romita, la taquería ‘fresona’ que sirve tacos gourmet
Detrás de Tacos La Romita está el chef Israel Aretxiga, originario de Ciudad Neza, convencido de que muchos de los mejores tacos del país nacen justamente en los barrios. Con este proyecto cumplió el sueño de abrir una taquería donde puede rendir homenaje a uno de sus platillos favoritos. Para crear el menú retomó muchos de los sabores y combinaciones que ha disfrutado durante años, pero sin intentar reinventar el taco ni volverlo pretencioso. Más bien, con la idea de celebrarlo con ingredientes de gran calidad y una experiencia mucho más cuidada. No busca competir con el taco clásico de la esquina, sino mostrar otra forma de vivirlo. Una versión más detallista, que se nota desde las tortillas hasta las salsas. Un lugar ideal tanto para locales como para extranjeros que quieran descubrir otra cara de los tacos mexicanos.



Los tacos y salsas que hacen especial a La Romita
Pero ahora sí, hablemos de los tacos. En La Romita encontrarás variedad de opciones, desde cecina, carnitas, cochinita, arrachera o gaonera campechana con chorizo, hasta otros menos comunes como el de lechón con castacán y opciones veganas como el de setas al pastor o el de portobello con tres chiles y piña asada. Eso no es todo, están sus tacos insignia como El Romita, de rib eye con papitas fritas y salsa de chiles toreados; El Orizaba 67, de milanesa con mayo de chipotle y salsa de aguacate; y El Durango, un chile relleno de marlín con tocino y queso gratinado. Y como ya decíamos, aquí las salsas son parte fundamental de la experiencia. En el centro del restaurante hay una mesa completa para que armes tus tacos a tu gusto, con opciones de distintos niveles de picor como salsa macha, morita, chilpaya con limón, macha verde, manzano tatemado o emulsión de habanero, además de jalapeños en escabeche, chiles güeros y cebolla encurtida. Es difícil decidirse, pero siempre puedes preguntarle al mesero y te ayudará a encontrar la mejor combinación.



Más allá de los tacos: entradas, antojitos y postres
El menú tiene más joyitas además de los tacos. Antes de llegar a ellos, hay varias entradas bastante interesantes, como la tlayuda de insectos con alacrán, hormiga chicatana, chapulines y shawis, que es deliciosa. También están la tostada de atún con salsa macha y aguacate, la ensalada de ayocote con quelites, los esquites con chapulines, la clásica sopa de frijol, o una sopa de tortilla con camarón para quienes buscan algo menos tradicional. Y a esto se suma una sección de antojitos de maíz donde destacan las gorditas de huitlacoche con queso de cabra —que sí valen muchísimo la pena—, además de gorditas de carnitas o chicharrón, sope de cochinita y hasta flautas de papa. Y por favor, guarda espacio para el postre porque realmente son muy buenos. Está el pan de elote con salsa de rompope, la capirotada con vainilla y canela o el flan tradicional, el de toda la vida. Nosotras probamos los tres y honestamente sería difícil elegir un favorito.



Qué tomar en La Romita y su mezcalería secreta
Para acompañar los tacos, por supuesto hay cervezas —incluyendo artesanales mexicanas como Jabalí IPA, Vienna y Colimita—, vinos nacionales de Cava Quintanilla y Bodega Los Cedros, además de aguas frescas bastante originales de piña con albahaca, zarzamora con naranja, cacao o tepache hecho en casa. Y junto a la taquería, en un espacio separado mucho más íntimo, está Mezcalería La Romita, dedicada a catas de destilados mexicanos. Aquí tienen alrededor de 50 etiquetas entre mezcal, sotol, tequila, raicilla, bacanora y tepache, además de experiencias de degustación de tacos –bajo reservación–, donde el recorrido gira alrededor de la historia del maíz, las salsas y los destilados mexicanos. Porque sí, en una ciudad donde hay taquerías prácticamente en cada esquina, parecería difícil sorprender con otra más. Pero Tacos La Romita entiende que no se trata de reinventar el taco, sino de seguir celebrándolo desde otra experiencia: más cuidada, más detallista y con muchísimo respeto por uno de los platillos más importantes de la cocina mexicana.
Dirección: Durango 280, Roma Norte
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