Mucha gente, cuando piensa en Cuautitlán Izcalli, lo primero que recuerda son fábricas, plazas comerciales, unidades habitacionales y el tráfico eterno del Periférico. Y aunque esa ha sido por años la imagen del municipio, lo que pocos saben es que también esconde una propuesta bastante inesperada: el Parque de las Esculturas, un parque ecoturístico y museo al aire libre donde el arte y la naturaleza conviven de una forma que no esperarías encontrar en el Estado de México. Aquí hay obras de una de las escultoras más importantes del país, repartidas entre áreas verdes, senderos y espejos de agua. El parque se ubica justo en el centro del municipio, sobre la avenida Dr. Jorge Jiménez Cantú, frente al Palacio Municipal. Y además de bonito, su historia también es bastante interesante.


Así nació el Parque de las Esculturas de Izcalli
El Parque de las Esculturas fue construido en 1973 —aunque no lo creas—, el mismo año en que se fundó oficialmente Cuautitlán Izcalli. De hecho, el 22 de junio de ese año, el entonces presidente Luis Echeverría acudió al lugar para colocar la primera piedra en este espacio, en un acto que marcó simbólicamente el inicio de la nueva ciudad. El parque surgió con la idea de conservar áreas verdes dentro de un municipio que apenas comenzaba a crecer. Y no es casualidad dónde se encuentra: ocupa parte de lo que antes fue el antiguo Rancho La Venta, terrenos que pertenecieron a las haciendas de Los Reyes y San Pedro Cuamatla.


17 esculturas de bronce entre árboles y senderos
El principal atractivo del Parque de las Esculturas es su colección de 17 esculturas de bronce de la artista poblana Charlotte Yazbek, una de las artistas más fascinantes —y muchas veces subestimadas— de la escultura mexicana del siglo XX. La escultora participó en la planeación y promoción del parque y, justamente por eso, donó sus obras para convertir este espacio en un enorme museo al aire libre, algo bastante inusual para la época y que colocó al parque entre los pocos en el mundo con una colección escultórica de este tipo. Muchas de las piezas habían sido exhibidas anteriormente en la Feria Mundial de Nueva York de 1964 y destacan por su estilo surrealista y figurativo, con una carga poética muy particular. Entre las obras que puedes encontrar están La Caja de Pandora, El Hombre Roto y varias figuras mitológicas y humanas que parecen ‘dialogar’ con los árboles. Incluso, la propia Charlotte Yazbek supervisó la colocación de cada una de sus obras y encabezó la inauguración oficial bajo el nombre del Parque de las Esculturas.



Mucho más que esculturas: todo lo que hay en este parque
Además de apreciar las obras, el Parque de las Esculturas tiene un ambiente muy tranquilo para descansar y pasar el día en familia. El espacio está dividido en cuatro jardines: el del Arte, el del Maguey, el del Pirul y el del Encuentro. También hay un pequeño lago artificial donde habitan patos —a los que solo se puede alimentar con comida especial que venden en el lugar—, además de áreas de picnic, parrillas y asadores que pueden rentarse para reuniones o comidas familiares. Dentro del parque también se conserva el casco de la antigua Hacienda La Venta, hoy utilizado para exposiciones temporales, y un teatro al aire libre. A esto se suman senderos para caminar y áreas de juegos infantiles. Eso sí, no se permiten mascotas para proteger a las aves que habitan el parque. Además, constantemente se realizan eventos culturales y artísticos. Apenas el año pasado se llevó a cabo por primera vez el Festival de las Luces, que llenó el parque de decoración navideña, y recientemente en abril se celebró la segunda edición del Festival del Vino y Queso con conciertos gratuitos. Así que sí, vale muchísimo la pena darse la oportunidad de conocerlo y descubrir una nueva cara de Cuautitlán Izcalli. El parque abre de miércoles a domingo, de 9:00 a 18:00 horas, la entrada es gratuita y cuenta con estacionamiento.
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