La producción de vino es uno de los principales puntos de interés del estado de Querétaro. Entre sus pueblos mágicos, sus grandes fenómenos naturales, y paisajes desérticos interminables, el vino se alza como una opción irresistible a la hora de viajar. No podemos sino buscar viñedos cerca de nuestros hoteles o los pueblos mágicos en los que estamos para pasar un día entre las uvas y los barriles de vino dulce o seco. Qué delicia es recorrer los viñedos y unirnos a las catas de marcas mexicanas. Entonces, enterarnos de que no sólo podemos hacer recorridos en los viñedos, sino que podemos dormir entre ellos y despertar con la vista de las viñas, puede ser lo mejor del mundo.

Hacienda Atongo
La Hacienda Atongo no sólo tiene la belleza natural de un viñedo en Querétaro, sino que aparte ofrece el encanto de una hacienda mexicana que existe desde 1651. Las habitaciones son grandes y conservan la arquitectura y la decoración histórica. Algunas habitaciones incluso conservan elementos originales de la hacienda, como muebles del siglo XVII. Además de esto, al viñedo lo cruza un manantial natural, por lo que puedes sentarte en silencio y admirar el acueducto original con el sonido del agua mientras disfrutas de un buen vino. Sus precios también son muy accesibles, por lo que es la mejor opción si estás viajando con presupuesto.


Puerta de Lobo
Aquí, el lujo y el vino son las principales atracciones. Las instalaciones con estilo industrial contemporáneo privilegian la elegancia y las vistas a los viñedos de Querétaro. Aquí puedes permitirte ser consentido. Lo único que tienes que hacer es relajarte y disfrutar del buen vino y las vistas espectaculares que puedes admirar tanto desde las habitaciones como desde el restaurante-bar con mirador. La mejor parte es su filosofía del viñedo, pues tienen una vitivinicultura ecológica. Esto quiere decir que este espacio tiene particular cuidado con mantener el equilibrio ecológico, siempre respetando sus acuíferos, la flora y la fauna del lugar.


María y Bernardo Casa-Viñedo
El conjunto de bungalows que conforma este alojamiento es perfecto para las parejas que quieren pasar unos días rodeados de vino y una experiencia rústica elevada. Las habitaciones son grandes y están rodeadas de árboles y arbustos con frutos y flores silvestres. El alojamiento es ideal para compartir en comunidad los viñedos que se encuentran a pocos pasos. Además del vino, cerca puedes encontrar Vinos y Licores Sabrosos de México, que también ofrece tours y catas en sus cavas y destilerías para que puedas probar su famoso whiskey de maíz criollo y sus licores con frutos de temporada.


Tierra de Alonso
Este viñedo se encuentra entre Tequisquiapan, Bernal y la ciudad de Querétaro y cuenta con 3 hectáreas de viñas. Además de esto, en medio de estos viñedos se alza una casona de piedra con una torre pequeña donde puedes hospedarte. Los cuartos tienen una vista directa a las viñas y la estructura del hospedaje es de tapial, un sistema de construcción tradicional y ecológico con muros de arcilla húmeda dentro de un molde. Así, la experiencia en Tierra de Alonso es orgánica sin perder la comodidad y la belleza de los viñedos queretanos. Al hospedarte aquí tienes acceso directo a las catas de vino y queso, así como a otras actividades como spas naturales, picnics y eventos que se organizan regularmente.


Puertas de la Peña
Si eres de esas personas que aprecian las vistas maravillosas en el amanecer y atardecer, Puertas de la Peña es ideal para ti. Ubicado cerca de Peña de Bernal, este hotel ofrece una experiencia de lujo en medio de un viñedo típico de Querétaro. Con su gran arquitectura contemporánea que se mezcla con los detalles tradicionales de los viñedos para crear un hospedaje elevado y cómodo. Puedes amanecer no sólo rodeado de los colores de las viñas, sino con la majestuosa vista de la peña, pues las habitaciones tienen vista a la Peña de Bernal. Aparte, si estás pensando en casarte, este viñedo cuenta con un venue para las bodas más románticas.


