Toluca es uno de esos destinos cerca de la CDMX que a veces pasamos por alto por tratarse de una ciudad más pequeña que la nuestra. Sin embargo, eso no significa que no esté llena de encanto. Al contrario: la capital mexiquense tiene mucho que ofrecer, sobre todo en términos de cultura y gastronomía. Después de visitar el Cosmovitral, el Parque Cuauhtémoc y la zona arqueológica de Calixtlahuaca, te recomendamos dirigirte a la Plaza de los Mártires para conocer la Catedral Metropolitana de Toluca. Este es uno de los edificios más espectaculares de la ciudad, y todos los domingos, su atrio se llena de puestos ambulantes donde preparan gorditas de nata para consentirse cuando baja la temperatura.

La catedral que tomó más de un siglo construir
Se dice que la Catedral de Toluca es la catedral más jóven del país, pues terminó de construirse en 1978. Sin embargo, la primera piedra se colocó en 1867. Es decir, la construcción se extendió durante más de un siglo. Los últimos años de la construcción estuvieron a cargo del arquitecto Vicente Mendiola, quien también es conocido por otras obras como la fuente de la Diana Cazadora en la CDMX y el Palacio Municipal de Guadalajara. La fachada neoclásica de la catedral está llena de información, con imágenes de San Juan, Santo Tomás, San Pedro y Santiago, así como un relieve que representa la Ascensión del Señor. La Catedral de Toluca está consagrada a San José, santo patrono de la ciudad, de modo que no sorprende que la cúpula esté coronada por una escultura de bronce de San José y el niño Jesús.


Vale la pena llegar a la catedral antes de las 7:00 p.m. —es decir, antes de que cierre— para poder admirar el interior. Además de sus imponentes cúpulas y columnas, la Catedral de Toluca tiene una particularidad. Y es que aquí se resguarda la fachada de otra iglesia: la de San Elzeario, ahora Parroquia del Sagrario. Esta se construyó en el siglo XVIII, y conserva un estilo barroco popular con la imagen de San Francisco. Este dato también es un guiño a la historia del lugar, pues donde ahora está la catedral, antes estaba el antiguo convento franciscano de la Asunción.

Las gorditas de nata: la tradición de los atrios mexicanos
Si creciste en una familia católica yendo a misa los domingos, el aroma inconfundible de las gorditas de nata en el comal seguro te lleva de regreso a la infancia. Este postre sencillo es uno de los más representativos de las tradiciones cotidianas en el centro del país. Aunque también es posible encontrarlos en ferias y kermesse, tienen un vínculo especial con los atrios de las iglesias y los mercados los domingos. Se preparan con harina de trigo, azúcar, canela y, por supuesto, nata. Se trata de un panecillo similar a un hotcake, pero más pequeños y gruesos. Para acompañarlas, nada como un atole, un café de olla o un chocolate caliente.

Cómo llegar en tren a Toluca
Toluca se encuentra muy cerca de la CDMX, y llegar en coche toma poco más de una hora dependiendo del tráfico y del punto de partida. Sin embargo, quizá la forma más linda de hacer el viaje a la capital mexiquense sea en el tren El Insurgente. Si vienes desde la CDMX, puedes tomarlo en Observatorio, Vasco de Quiroga o Santa Fe. Dependiendo de la estación de inicio, el costo por boleto va de $80 a $90 MXN. Lo mejor es que es muy rápido: en solo 40 minutos de recorrido a través de paisajes boscosos, podrás llegar a la estación Toluca, tomar un taxi al centro, y volver cuando apenas esté anocheciendo.


