La mayoría de las personas conocen a Michoacán por su gastronomía y por sus Pueblos Mágicos. Sin embargo, este destino también alberga impresionantes paisajes naturales. El Cerro de la Coyota es un claro ejemplo de ello, pues se trata de un peñasco que domina el paisaje con vistas panorámicas de valles, montañas y huertas. Llegar a él no es fácil, pues tendrás que subir 310 escalones que pondrán a prueba tu condición física, no obstante, las vistas hacen que el esfuerzo valga la pena.


El Cerro de la Coyota: dónde está y cómo llegar
El Cerro de la Coyota, también conocido como el Cerro de las Cabezas, se ubica al sureste del municipio de Zitácuaro, Michoacán, en la comunidad de Ignacio López Rayón. Está en la zona montañosa que limita a Zitácuaro con Tierra Caliente, un paisaje natural que se eleva a 2,110 metros sobre el nivel del mar. Para llegar desde Morelia te tomará aproximadamente dos horas y media por la carretera federal 15, con dirección a Ciudad Hidalgo y Zitácuaro. Una vez ahí, dirígete hacia la comunidad de Ignacio López Rayón y continúa por un tramo de terracería hasta el acceso al cerro.

Sube los 310 escalones para admirar los paisajes de Michoacán
Una vez en la entrada del cerro tendrás que caminar por unos senderos rodeados de naturaleza. La mayoría de estos senderos tienen una dificultad moderada, por lo que es importante tomarlo en cuenta antes de la visita. Al finalizar encontrarás 310 escalones que tendrás que subir para llegar a la cima. Todo el trayecto te tomará entre 30 y 60 minutos, dependiendo de tu condición física. Ya en la cumbre encontrarás una cruz metálica y las enormes formaciones rocosas que dan fama al Cerro de la Coyota.

La Coyota: rodeada de mitos y leyendas
El Cerro de la Coyota es un sitio famoso por sus enormes peñascos. Según los locales, cada piedra representa algo distinto: puede ser el pico de un águila, una cabeza humana o una víbora. Además, estas formaciones han dado origen a mitos y leyendas que se han transmitido de generación en generación. Una de las más comentadas sugiere que las piedras se convierten en animales, mientras que otra señala que el cerro es un sitio sagrado y protector. Si decides visitarlo, lleva ropa y calzado cómodo, agua, protector solar y gorra. De preferencia, sube al cerro entre las 7:00 y 10:00 de la mañana y evita ir durante la temporada de lluvias.

