Una esquina frente al Parque Lincoln, una terraza bonita y el aroma de la carne sobre las brasas. Así comienza la experiencia en DANTE Brasa y Fuego, uno de los restaurantes de cortes de carne más recomendados de Polanco. Su propuesta gira alrededor del fuego, una técnica que el chef Dante Ferrero domina y que está presente en buena parte de su menú. Y es que aquí buscan que prácticamente todo pase por las brasas, aunque son sus cortes de carne premium los que se llevan los reflectores. Hace unos días fuimos a conocerlo y pudimos comprobar por qué se ha ganado un lugar entre los restaurantes de carne más recomendados de la CDMX: se come muy bien y su espacio invita a disfrutar la experiencia sin prisas.


Argentina, México y fuego: el hilo conductor de DANTE
DANTE Brasa y Fuego acaba de cumplir ocho años en Polanco con el chef Dante Ferrero al frente. Originario de Argentina y con 25 años viviendo en México —15 de ellos en Monterrey—, el chef nos explicó que el concepto del restaurante nace justamente de mezclar esos dos mundos. ‘Vengo de un país de carne a un lugar de carne. Así que no llega a ser estrictamente un lugar argentino. Está influenciado por sabores mexicanos, más norteños: hay tacos, tortillas, barbacoa. Lo que servimos es el reflejo de mis orígenes más estos 25 años en México’, nos contó. Y aunque el fuego es su sello, asegura que no necesariamente es ‘la mejor técnica de todas’, sino la que más lo representa. ‘Con esa cosa ancestral del fuego que traemos los seres humanos, yo intento pasar todo por el fuego. Si puedo pasar un postre, una verdura o una ensalada, lo hago. Es lo que puedo ofrecer y lo que sé hacer’, nos explicó.


La obsesión de DANTE por la calidad de los insumos
Su amor por la cocina comenzó desde pequeño. Es hijo de chef y fue su padre quien le enseñó sobre gastronomía, aunque nunca quiso que siguiera sus pasos. ‘Él pretendía que yo fuera un comensal, no un cocinero. No quería que me metiera en todo el sacrificio que implica estar en la cocina, pero él puso la semillita’, recordó. Al llegar a México, las puertas se abrieron para él y, hasta hoy, asegura que sigue aprendiendo de otros chefs y parrilleros. Su prioridad, dice, es que el cliente coma rico y coma bien. Por eso, la calidad de los ingredientes es otra de las obsesiones en DANTE. ‘Podrá gustarte o no gustarte mi comida, pero una cosa que yo no negocio es la calidad. Si un cliente me dice que no le gustó mi platillo, está perfecto, cada quien tiene la apreciación que quiere. Pero si viene y me dice ‘tu platillo no es de calidad’, eso sí lo discutiré’, aseguró. El restaurante trabaja con carnes mexicanas, argentinas, estadounidenses y japonesas, además de mariscos de Ensenada y pesca del día de Baja California. La premisa es clara: buscar siempre el mejor producto hasta donde sea que haya que traerlo, y sin casarse con una región o proveedor en particular.

¿Qué comer en DANTE? Las recomendaciones del Chef
Pero hablemos de la carta, que es amplia y bastante variada. De hecho, se ha mantenido prácticamente igual desde que abrió el restaurante, con cambios mínimos, porque hay clientes que regresan a DANTE justamente por sus platillos favoritos. Desde las entradas, algunas opciones llevan una ‘D’ que identifica los favoritos del chef. Entre ellos está el Matambrito, tiras de suadero con vinagreta de limón que mezclan la forma en que se prepara esta carne en Argentina y México. A esto se suman opciones como el betabel asado con cremoso de queso de cabra y las empanadas, donde destacan la de quesos con nuez y la de carne, preparada con carne molida de recortes premium de rib eye, picaña y New York. También hay tortas como la Golosa de Brisket, el clásico choripán y tacos de hongos, filete a las brasas, brisket, camarón o costilla. Para empezar más ligero están la crema de frijol y la de coliflor, mientras que entre los platos fuertes aparecen los ñoquis de la casa con boloñesa casera, la clásica milanesa napolitana y una selección de mariscos como el Aguachile de la Baja, ostiones, pulpo a la brasa, pesca del día y salmón.



Wagyu, rib eye y carne añejada: la especialidad de DANTE
Después están los cortes de carne, que merecen un capítulo aparte. El chef recomienda que si es tu primera visita, tienes que pedir uno. Esta sección del menú incluso tiene un pequeño mapa de la vaca para ubicar los diferentes cortes que ofrecen: New York, rib eye, tapa y centro de rib eye, flat iron, filete, bife de chorizo y costilla, además de Wagyu traído especialmente de Japón y hasta piezas añejadas durante 45 o 60 días. Como buen steakhouse, la carne llega recién salida de las brasas y, en algunos casos, se corta frente a la mesa, un pequeño espectáculo que hace todavía más difícil esperar el primer bocado. Puedes acompañarla con ensalada o puré de papa y sumar alguno de los cócteles de la casa, como el Dante, con ron, enebro, manzana, albahaca y jugo clarificado de manzana, o el Sour Special, con whisky, vino tinto, pulpa de piña y jarabe de agave. También hay mezcalitas y una selección de vinos para acompañar la comida. Y, aunque después de un buen corte parezca difícil hacerle espacio al postre, vale la pena intentarlo: hay brownie a las brasas con crema de cacahuate, chocolate y nuez, tarta de natilla de limón, chocolates elaborados con cacao criollo mexicano, pastel de tres leches y alfajores. Ya sea para una comida de negocios, una cena especial, una celebración o simplemente para darte el gusto de comer un buen corte, es un restaurante al que se va por la carne, pero del que terminas disfrutando toda la experiencia.
Dirección: Edgar Allan Poe 41, Polanco III Secc, Miguel Hidalgo



