Viajé sola a la montaña: encontré temazcal, ceremonias de hongos y amigos en el camino

Viajar sola es un sueño para muchas: conocer lugares nuevos, alejarnos de la prisa, experimentar cosas nuevas, hacer amigos y descubrirnos a nosotras mismas. Desafortunadamente, no siempre es tan fácil, sobre todo cuando se trata de encontrar un plan que nos haga sentirnos seguras sin sacrificar el presupuesto y el sentido de aventura. Pero en medio de las montañas de San José del Pacífico, encontré un hospedaje que parecía diseñado para mi tipo de viaje. Bostel Rancho Viejo combina los conceptos de la cabaña en el bosque y el hostal. Con instalaciones cómodas y acogedoras, actividades para conectar con el entorno y hacer amigos, y una atmósfera que te hace sentir segura todo el tiempo.

cabaña de madera en medio del bosque
Una cabaña acogedora en las montañas de San José del Pacífico, Oaxaca. Foto: Bostel Rancho Viejo
hostal en el bosque
Foto: Bostel Rancho Viejo

Una cabaña para viajeros en solitario

Bostel Rancho Viejo es una cabaña con tres habitaciones, cada una con seis camas individuales. Es decir, en total puede recibir hasta 18 huéspedes. Como en cualquier hostal, solo pagas por una cama, y puedes hacer uso de las instalaciones compartidas. Hay dos terrazas, sala de lectura, comedor, área de trabajo, chimenea y un lugar para hacer fogatas al aire libre. Asimismo, tienen un bar, una cafetería y una tiendita para no pasar hambre en ningún momento. Si necesitas usar la cocina, puedes solicitarlo al momento de hacer tu reservación, aunque está sujeta a disponibilidad. Lo mejor es que, aunque se encuentra inmerso en las montañas, este hospedaje no está lejos de la civilización. Se encuentra a solo 20 minutos caminando del centro de San José del Pacífico y a ocho minutos de la parada de autobús en la entrada principal. 

sala de estar en una cabaña en el bosque
Foto: Bostel Rancho Viejo
cabaña con literas
Cada cuarto tiene seis camas individuales. Foto: Bostel Rancho Viejo
Foto: Bostel Rancho Viejo

Despertar rodeado de nubes

Rancho Viejo es un proyecto familiar donde el servicio es personalizado y la experiencia fomenta los vínculos auténticos. Además del bostel, también cuentan con cabañas privadas. Independientemente de cuál de los dos formatos elijas, la magia del lugar son sus amaneceres, pues el sol se alza sobre un mar de nubes que rodea las montañas. Puedes disfrutar de este espectáculo desde tu habitación, las terrazas o las hamacas alrededor de la propiedad. Sin embargo, el mejor sitio para disfrutar de las vistas es el mirador, donde además puedes tomar fotos dignas de postal.

Mirador para ver los paisajes de la sierra. Foto: Bostel Rancho Viejo
Foto: Bostel Rancho Viejo

Conectar con una misma sin sentirse sola

El lugar permite planear tus días según lo que prefieras: caminar a tu ritmo, visitar el pueblo a solas, tomarte tu tiempo y conectar contigo misma. Pero si lo deseas, también puedes participar en las actividades que Bostel Rancho Viejo organiza. Estas varían dependiendo de tus gustos. Hay caminatas guiadas por el bosque, noches de pasta y de pizza, proyecciones de películas, o sesiones de salsa y karaoke. También hay actividades gratuitas, como clases de yoga, fogata y noche de s’mores

fogatero con bancas de tronco en el bosque
Área para hacer fogatas y noches de s’mores. Foto: Bostel Rancho Viejo

Otro de los puntos fuertes de Rancho Viejo son sus experiencias diseñadas para conectar con el destino. Por ejemplo, puedes disfrutar de un ritual ancestral de purificación en el temazcal, hacerte una lectura de tarot o vivir una ceremonia de hongos sagrados durante la temporada de lluvia. Para los fanáticos de la gastronomía, hay catas de té y de mezcales de la región, así como clases de coctelería

Foto: Bostel Rancho Viejo