Hay quienes aman meterse al mar y sentir ese primer golpe de agua fría que te despierta hasta el alma, pero también estamos los que preferimos que el agua nos reciba con un poquito más de cariño. Y seamos honestos: una playa con agua calientita tiene sus ventajas. La entrada es mucho más amable, no tienes que entrar con temor antes de sumergirte y puedes quedarte nadando y flotando durante horas sin sentir escalofríos ni la urgencia de salir a buscar una toalla. Además, el agua tibia ayuda a relajar los músculos y puede hacer que el cuerpo se sienta mucho más cómodo al entrar. Por eso, si eres team calor, esta lista de playas con agua caliente en México te puede servir para saber cuáles tener en el radar.


Playa Agua Caliente en Baja California Sur
Tan solo su nombre ya lo dice: Playa Agua Caliente es uno de los rincones de Baja California Sur donde puedes encontrar aguas termales a la orilla del mar. Está en El Sargento, a unos 50 minutos de La Paz, y su particularidad se debe a la actividad hidrotermal del subsuelo: por debajo de la playa existen canales y fallas geológicas por donde ascienden fluidos calientes que llegan hasta la costa. Al mezclarse con el agua del Mar de Cortés, forman pequeñas zonas de agua templada donde puedes meterte a disfrutar del curioso fenómeno. Incluso puedes escarbar unos centímetros en la arena húmeda cerca de la orilla para encontrar el agua calientita. Es una playa virgen y tranquila, sin grandes desarrollos turísticos, perfecta para pasar unas horas entre el mar, las montañas y estas pequeñas pozas naturales.

Bahías de Huatulco y Puerto Escondido en Oaxaca
La costa de Oaxaca es una de las zonas marinas más cálidas de México y tiene una explicación bastante sencilla: está frente al Pacífico tropical, recibe aguas cálidas provenientes de latitudes cercanas al ecuador y, además, gran parte de su litoral está protegido por la Sierra Madre del Sur. Por eso, el agua del mar suele mantenerse alrededor de los 27 a 30 °C durante buena parte del año, incluso en el mes más frío. A esto se suma que la costa está llena de bahías, ensenadas y pequeñas caletas donde el agua queda más resguardada y recibe el sol directo durante buena parte del día. En Huatulco, esto se traduce en playas tranquilas y de oleaje suave, muchas de ellas dentro de pequeñas bahías perfectas para nadar y pasar el día con calma. Puerto Escondido, en cambio, tiene un ambiente más bohemio y animado, con restaurantes, vida nocturna y playas tanto de gran oleaje como pequeñas caletas donde el mar se siente mucho más tranquilo.


Puertecitos en Baja California
Otra de las playas con agua caliente en México es Puertecitos, un pequeño poblado costero de Baja California, en el municipio de San Felipe. Aquí la geotermia es la responsable. Hay pequeñas pozas naturales formadas entre las rocas, donde brota agua termal con azufre desde el subsuelo. Lo curioso es que la temperatura cambia según la marea: cuando está baja, el agua termal puede alcanzar temperaturas demasiado altas para meterse, mientras que al subir, el agua fría del mar entra en las cavidades y la enfría. El mejor momento para disfrutarla es durante el cambio de marea, cuando la mezcla puede dejar las pozas alrededor de los 35 a 40 °C, como un jacuzzi natural. Además, Puertecitos es un sitio tranquilo, rodeado de paisajes desérticos y mar, ideal para desconectarse y pasar unas horas entre agua caliente, rocas y naturaleza.


Chachalacas y Cancuncito en Veracruz
Veracruz también tiene un par de opciones para quienes buscan playas con agua caliente en México. Aunque aquí el calor del agua tiene más que ver con el sol y la poca profundidad que con la actividad geotérmica. En Chachalacas, las enormes dunas llegan prácticamente hasta la orilla y forman una playa extensa de pendiente suave, donde el mar puede alcanzar alrededor de 27 a 29 °C durante los meses más cálidos. En cambio, Cancuncito es un pequeño banco de arena blanca rodeado de arrecifes, donde la profundidad apenas llega a la cintura. Al ser tan poco profunda y estar completamente expuesta al sol, el agua se calienta con facilidad y puede sentirse especialmente tibia durante el verano, casi como una alberca natural. Además, sus aguas cristalinas y tranquilas permiten hacer esnórquel para observar arrecifes y peces multicolores.


