Llega septiembre y, junto con el final del verano, las cocinas empiezan a llenarse de recetas reconfortantes y los sabores representativos de las Fiestas Patrias. Nuestra cultura gastronómica es más que tequila y pozole para el 15 de septiembre: es la temporada de chiles en nogada, mezcales, dulces en los mercados, campos de maíz, quesos artesanales, aguas frescas. Es chiles, especias, licores: los sabores de México son intensos. Por tercer año consecutivo, la cafetería y pastelería en la Condesa Elena 147 celebra la temporada con un menú patrio que consta de 12 postres y dos bebidas que recuperan los sabores y aromas más representativos de México. Estará disponible todo el mes de septiembre, y no regresará sino hasta el próximo año.


Cheesecake de nogada: la estrella del menú patrio del Elena 147
El menú patrio de Elena 147 no se limita a replicar los postres mexicanos tradicionales. Más bien, toma sabores emblemáticos de la cocina mexicana para crear recetas propias que no encuentras en otro lado. Por ejemplo, el cheesecake de nogada, que desde hace tres años es el protagonista de la temporada. La base es ligeramente salada y para balancear el relleno, que se elabora con queso de cabra, nuez de castilla, jerez y especias. Dentro, integra compota de manzana, pera y durazno. La clave está en que se integran trozos gruesos de fruta que hacen un contraste espectacular con la parte cremosa del cheesecake. Se termina con mermelada de chile poblano y granos de granada. Es una locura. Es delicioso. Sin duda, la estrella de septiembre.

12 postres que saben a México
Este menú patrio de Elena 147 tiene postres de distintos perfiles para todos los gustos. Para quienes se empalagan fácil, te recomendamos probar el Margarita, un postre cítrico y cremoso que lleva el coctel más clásico de las barras mexicanas al terreno de la repostería sin perder su esencia, incluyendo un toque de tequila. Otras opciones no tan dulces son el Pastel de Fresas con Crema de Rancho y la Tarta Vasca de Ocosingo y Guayaba. Si te gusta el café, no te pierdas en Bellas Artes, una reinterpretación del clásico Pastel Ópera, solo que este se prepara con café de olla. Por su parte, el Flan de Cajeta y Espresso es cremoso y balanceado.


Otro que nos voló la cabeza por sus sabores inesperados fue el Cheesecake de Maíz Asado, el cual se prepara con elote dorado. Por su parte, los pasteles tres leches ya son un clásico de Elena 147, y en el menú patrio tienen una versión de horchata con un toque de canela similar al arroz con leche, pero con la textura del pastel. Por su parte, la Tarta de Palanqueta de Cacahuate, la Barra de Pepita de Calabaza y Amaranto, y la Tableta de Chocomezcal —aquí tuestan el cacao para hacer el mousse, que acompañan con maracuyá y mezcal— retoman los sabores típicos de los puestos de dulces en los mercados. Finalmente, la Pannacotta de Rompope Casero y Piñones es un guiño a las gelatinas de las fiestas, pero más fancy.


Dos bebidas para apapachar el corazón
Para acompañar los postres del menú patrio, Elena 147 propone dos bebidas de temporada. Tienen perfiles muy distintos: una es fría y fresca y la otra es caliente y reconfortante. La primera es la Jamaiquita, una combinación de jarabe de jamaica con cold brew y escarchado de chamoy hecho en casa —como si fuera una mezcalita, pero con café y sin alcohol—. La segunda es el Latte de Mazapán: espumoso, nostálgico y perfecto para las tardes lluviosas.


